joaquinLa quinta final de la Liga Uruguaya de Básquetbol en la que Peñarol le ganó 80-71 para pasar a liderar la serie 3 a 2 estuvo marcada por el debut del base de la selección uruguaya, Joaquín Rodríguez, con la camiseta de los aurinegros.
Tras terminar su temporada en la primera división de España. en Casademont Zaragoza, Rodríguez estaba de vacaciones cuando Peñarol lo contactó para jugar como recambio del estadounidense Norris Cole, lesionado.
Peñarol estuvo tras los pasos del argentino Luca Vildoza de Boca Juniors, pero finalmente se decantó por un jugador nacional que en la temporada 2018-2019 se consagró campeón de Liga con Aguada.
Su imprevista llegada a Peñarol no cayó nada bien entre los hinchas de Aguada que esperaron al jugador con dos banderas insultantes.
En una escribieron: "Tu padre te educó, vos lo traiciona$te", le escribieron, recordando que Nazar Rodríguez fue jugador de Aguada.
Luego le pusieron: "Vendi$te el culo pendejo cornudo, a lo Pomoli", aprovechando de paso para insultar a otro jugador de Peñarol.
Esto le deberá costar a Aguada, como institución, una importante sanción, por el tenor de los agravios y por lograr sortear los controles de ingreso con material usado para promover y generar violencia.
A la hora de jugar, Rodríguez demostró todo el profesionalismo que lo ha consolidada como una pieza clave de la selección uruguaya de básquetbol.
Jugó 28 minutos, metió 17 puntos, intentó 8 triples y acertó 5, dio 7 asistencias y de paso bajó 8 rebotes. Fue por lejos el jugador de mejor valoración de la final con un índice de 30.
"Muy contento por ayudar al equipo a ganar el partido. Fue muy duro, venía sin entrenar, de vacaciones, fue muy difícil para mí, pero soy un profesional, es a lo que me dedico, vine a hacer mi trabajo y ahora falta un partido más", declaró el jugador a BasquetPass.
"Son decisiones que afectan muchas cosas, son muy difíciles por todo lo que viví por Aguada, por lo que yo siento por Aguada, no fue nada fácil, pero soy un profesional de esto. Soy un competidor, me encanta competir y vivir estas instancias que no sabés cuántas veces se te pueden presentar en la carrera".
"Empezamos a jugar un poco más tranquilos y los tiros empezaron a entrar. En el mejor momento de ellos, no estábamos jugando mal, pero los tiros no estaban entrando. Creo que fueron claves dos triples míos y uno de Santi (Véscovi) porque ese fue nuestro peor momento. Luego empezamos a jugar más cómodos y entraron los tiros. Va a ser otra guerra, las finales son así, una locura", concluyó.