La DEA, organización que combate al tráfico de drogas en Estados Unidos, calificó al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset como el "Pablo Escobar de la era moderna" e informó que deberá enfrentar cargos por tráfico de cocaína y el lavado de dinero en este país.
El uruguayo se encuentra recluido en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos, tras ser detenido en la madrugada del viernes en Bolivia y extraditado hacia ese país en la misma jornada.
El responsable de la DEA, Terrance Cole, aseguró que el arresto de Marset "representa un paso significativo hacia una América más segura". El jerarca estadounidense recordó que fue "hace casi un año" que el narco fue incluido en "la lista de fugitivos más buscados" de esta organización. El gobierno de Donald Trump había ofrecido una recompensa de hasta US$ 2.000.000 por colaborar con información que permitiera detenerlo.
Antes de detenerlo el pasado viernes, Marset ya había escapado de una operación que se montó para atraparlo en 2023, también en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia).
"Las acciones de este fin de semana reflejan la dedicación de los hombres y mujeres de la DEA y el poder de las alianzas sólidas. Agradecemos la asistencia de las fuerzas del orden bolivianas para la captura de Marset", afirmó Cole. "El renovado enfoque de la DEA en las alianzas y los esfuerzos de aplicación de la ley a nivel global continúa dando resultados para los estadounidenses", sentenció el estadounidense.
Este sábado, un alto funcionario del gobierno de Bolivia confirmó que Marset ya se encontraba "en una cárcel de alta seguridad" en los Estados Unidos.
En esta conferencia de prensa, el boliviano calificó al operativo de detención como "casi perfecto". "Podría haber sido una matanza, podría haber sido que escape Marset, como escapó en una anterior oportunidad", agregó el viceministro de Régimen Interior y Policía de Bolivia Hernán Paredes Muñoz.
Paredes Muñoz apuntó a las anteriores autoridades bolivianas y dijo que la organización de Marset "no se dio cuenta que aquí cambió un gobierno, que ya no estaba penetrado, en el cual no encontraba protección". El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, había asumido el cargo en noviembre de 2025.