14 de mayo de 2026 16:16 hs

Maximiliano Casal y Rodrigo Capdevielle decidieron volver a sentir la adrenalina de empreder. Esta vez los dos referentes del ecosistema emprendedor encararon un proyecto en conjunto sellando una de las alianzas más potentes que se han visto en el ultimo tiempo en el sector.

Casal cofundó Nowports, firma de logística con IA que se convirtió en unicornio. Capdeville creó la tecnológica Hikko que ahora integra el holding tecnológico Haussa con otras empresa del sector como Zenital, Delto y Simple Studio.

Con su joven startup Arkimedes los emprendedores ya captaron US$ 2 millones de capital pre-semilla respaldados por el fondo Newtopia e inversores ángeles como Steven Kaplan, profesor de la Universidad de Chicago Booth y eminencia en Private Equity, según informó Forbes Uruguay. Ahora su foco está en convertirse en aliados estratégicos de los fondos de capital privado que inyectan capital y conocimiento a todo el sector.

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“Éramos demasiado grandes para prescindir de ese nivel de análisis y demasiado chicos para financiarlo de forma permanente”, cuenta Maximiliano Casal a Café y Negocios al recordar el problema que vivió “en carne propia” en Nowports al detectar la brecha -que casi todos los fondos de capital privado promedio del mundo tienen- en sus áreas de desarrollo corporativo y estrategia.

Es que los fondos de private equity desembolsan millones de dólares, tiempo y recursos en estudiar a las empresas en las que van a invertir y son precisamente esos flujos críticos del ciclo de inversion los que automatiza Arkimedes mediante una plataforma que utiliza inteligencia artificial ofreciéndoles 10 veces más oportunidades con una reducción de costos del 70%.

La startup ya trabaja con15 fondos de private equity en Nueva York, Londres y São Paulo, uno de ellos es Crescera, uno de los principales de Brasil.

Sus primeros resultados son solo la antesala de lo que los dos uruguayos esperan lograr: “Estamos en conversaciones avanzadas con fondos de nivel top global como Apollo, Partners Group y CVC, entre otros. Son exactamente el tipo de organizaciones para las que Arkimedes fue construido”, revela Capdevielle en intercambio con Café y Negocios.

Su meta para este año es llegar a los 100 fondos activos, consolidarse en los mercados en los que están presentes y seguir profundizando el producto en los clientes que tienen en carpeta. “En un año, Arkimedes tiene que ser el nombre que cualquier fondo de mid-market asocie automáticamente con infraestructura de IA para Private Equity”, remarcan.

Además del negocio, Capdevielle y Casal estiman que Arkimedes impactará positivamente en el ecosistema emprendedor global al optimizar la eficiencia de los fondos.

En lo concreto, el nivel de análisis y sofisticación operativa que Arkimedes pone a disposición era, tiempo atrás, exclusivo de los fondos más grandes del mundo que podían costear una consultoría de elite. “Lo que hacemos es democratizar ese acceso”, definen los emprendedores y destacan que la plataforma le permitea sus clientes operar, analizar y decidir con el mismo estándar que los grandes. “Eso tiene un impacto directo en qué empresas reciben inversión, cómo se gestionan y cómo crecen. El efecto multiplicador sobre el ecosistema emprendedor es real”, aseveran.

Volver al barro

Capdevielle y Casal no dudan en aceptar el mote de “emprendedores seriales”.

“Volver al barro, arrancar de cero, convivir con la incertidumbre desde el primer día es algo que elegimos conscientemente”, aseguran. “Estamos un poco locos, sí”, bromean, pero en su hazaña confían en que están en el mejor momento para construir: “Cuando todo es caos, cuando no está claro qué va a pasar, cuando la mayoría todavía no se animó a saltar. Eso es lo que nos mueve”.

Los dos son referentes del ecosistema y con ese sayo puesto son conscientes de su trayectoria y del rol que cada uno ocupa en un nuevo camino emprendedor de alto nivel.

Maximiliano viene de haber liderado una compañía respaldada por capital de riesgo y tiene por tanto expertise en lidiar con la presión de inversores institucionales, tomar decisiones con alta incertidumbre y construir equipos de alto rendimiento. Rodrigo, en cambio, viene del bootstrapping y de haber hecho exits reales, lo que le enseñó a cuidar cada dólar, validar antes de escalar y no depender de que alguien más inyecte capital para avanzar.

Son dos mindsets bien diferentes, pero descubrimos que son extraordinariamente complementarios. Logramos un equilibrio entre velocidad y solidez que es exactamente lo que se necesita en un momento de tanta incertidumbre como el que estamos viviendo”. Y la red construida en sus caminos anteriores — inversores, asesores y clientes — fue, para ellos, clave para tener credibilidad desde el primer día.

Trascender en la era del IA

“Lo más dificil es el ritmo”, confiesan los emprendedores al ser consultados sobre los desafíos de salir a la cancha en tiempos de IA. “El equilibrio entre integrar lo nuevo y no perder el foco es uno de los mayores desafíos que enfrentamos a diario”, señalan. Pero la recompensa es alta y gratificante.

Estamos viviendo algo que no se repite. Es como estar en el 2000 y saber que internet es el futuro — pero esta vez con más herramientas, más velocidad y más claridad sobre dónde está la oportunidad. Se está redefiniendo quiénes van a ser los líderes de las industrias en los próximos veinte años. Esforzarse para ganar ese partido es un privilegio”, dicen los emprendedores que viven este 2026 como “el año 2000 de la inteligencia artificial”.

“Todo el mundo sabe que es el futuro, pero todavía no nació Spotify, ni Meta, ni YouTube. Los grandes players de los próximos 10 años están naciendo ahora”, afirman y es claro que habrá un filtro que dejará fuera de juego a las soluciones genéricas, a las que no tienen un mercado claro y no tienen, en el fondo, razón de ser.

“Nuestra estrategia para trascenderlo es simple: especializarnos profundamente. Arkimedes no es AI genérica — es infraestructura construida específicamente para Private Equity, con un playbook diseñado para los workflows de la industria, una ontología que estructura el conocimiento de cada fondo, y un advisory board compuesto por expertos globales de firmas como Palantir, Patria, Partners Group y Chicago Booth. Cuando el mercado se limpie, van a quedar los que tienen clientes reales, tecnología real y un nicho defendible. Nosotros tenemos las tres”.

Ahora bien, ¿sueñan con ser unicornios? “Nuestro objetivo es ser LA herramienta para Private Equity — convertirnos en los expertos de referencia de la industria, la infraestructura que ningún fondo serio pueda imaginar no tener. Eso requiere foco total: en el producto, en los clientes, en la calidad de lo que entregamos. Lo que venga después de eso será bienvenido”.

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