También, el anuncio de +Colonia, con la llegada de la comunidad virtual Praxis, que dejará en el smart city de Colonia del Sacramento unos US$ 1.000 millones en inversión cuando 2.700 miembros de esta "nación" de expertos vinculados a la inteligencia artificial desembarquen allí.
Un artículo recientemente publicado por la revista Forbes de Estados Unidos recoge las miradas de especialistas que señalan que la ciudadanía argentina será “un símbolo de estatus” para los americanos de buen pasar económico.
Uruguay tiene mejor reputación entre europeos que entre estadounidenses y, para los expertos uruguayos, aún la residencia uruguaya y la ciudadanía argentina no son vistas como un aspiracional de los más adinerados, aunque sí comienzan a ser cada vez más buscadas como “una póliza de seguro” que les permite tener una vía de salida rápida por si algo sucede en sus países de origen, reconoce Juan Manuel Mora, gerente senior en el departamento de Asesoramiento Tributario y Legal de KPMG.
“El sur, que durante décadas fue visto como un lugar del que había que irse, empieza a ser visto como un lugar al que vale la pena ir”, sostiene en entrevista con Café y Negocios Martín Litwak, referente regional en gestión patrimonial, fundador y CEO de Untitled Collection.
La elección de la residencia uruguaya es una señal de “inteligencia patrimonial”. “Los grandes patrimonios no eligen Uruguay para mostrarlo, sino porque funciona: reglas claras, respeto a la propiedad privada y un país que no cambia las condiciones cada dos años. Eso, en el mundo de hoy, es casi un lujo. Pero un lujo discreto, que es justamente el que buscan quienes realmente tienen patrimonio”, explica Litwak.
Ciudadanía por inversión: la propuesta del gobierno argentino
El nuevo programa de ciudadanía por inversión anunciado por Luis Caputo en el vecino país no exige estadía y tendrá dos modalidades: una inversión única no reembolsable o la compra de un bono a siete años sin intereses.
En la primera opción, el pago único es de US$ 350.000 por persona, US$ 450.000 por pareja, al que se suma US$ 25.000 por cada menor de 18 años.
Una alternativa permite, a su vez, comprar el bono a siete años por US$ 800.000 para uno, US$ 900.000 por pareja y sumarle US$ 25.000 por cada menor de edad.
“Es como una Gold Card”, resume Juan Manuel Mora, en comparación con la tarjeta de oro que Donald Trump lanzó por US$ 5 millones y luego bajó a un millón en 2025, sin lograr el éxito buscado de atraer a los altos patrimonios.
Matías Ruvira, director comercial del estudio RVA, destaca que la ciudadanía por inversión o donación es una práctica habitual en países caribeños que las ofrecen con requisitos mínimos de compliance, como probar que no tienen antecedentes penales. El referente de RVA destaca que “vender el acceso a ser argentino” es “revolucionario” porque, además de abrir la posibilidad a que estos referentes lleguen al país, los invita a derramar la inversión en la economía de ese país y esto también puede impactar colateralmente en Uruguay.
“Así como el argentino busca Uruguay como refugio de capitales o para inversión, puede pasar también que el nuevo argentino, que compra el acceso a la ciudadanía, también empiece a mirar países cercanos”, señala el director de RVA.
En este sentido, los especialistas coinciden en que la ciudadanía argentina y la residencia legal uruguaya no son excluyentes, sino complementarias, lo que puede redundar en la llegada de nuevas inversiones.
Las dos corrientes del Río de la Plata
Uruguay se para ante los inversores de alto patrimonio con una carta de presentación diferente a la de Argentina. “Uruguay no compite vendiendo un pasaporte, sino ofreciendo previsibilidad, seguridad jurídica y un régimen de residencia fiscal muy atractivo que existe desde hace tiempo, más allá de que las últimas reformas, realizadas por el gobierno actual, fueron en la dirección incorrecta. Quien busca un pasaporte para viajar o como plan B de corto plazo quizás mire a Argentina; quien busca dónde vivir con su familia y planificar su patrimonio a largo plazo va a seguir mirando a Uruguay”, subraya Litwak en entrevista con Café y Negocios.
Desde su perspectiva, el impacto directo de esta ciudadanía por inversión de Argentina en Uruguay va a ser escaso, “o directamente nulo”.
El CEO de Untitled hace hincapié en que quienes ven el pasaporte argentino como un upgrade no son precisamente familias de alto patrimonio que buscan dónde invertir o proteger su patrimonio, sino quienes hoy tienen un pasaporte más débil “por sanciones o guerras”. En definitiva, este programa acerca a la región inversores que antes miraban hacia el sur y eso sí, indirectamente, puede beneficiar a Uruguay.
A nivel local, cabe recordar que obtener la ciudadanía requiere un proceso más complejo que el de la residencia puesto que, sí o sí, demanda una estadía de, al menos, tres años en el país. “Más que la ciudadanía, lo que ya funciona como un activo para los inversores de alto patrimonio es la residencia legal”, observa Ruiz y reafirma que el 90% de estos extranjeros que llegan a Uruguay para invertir terminan tramitando la cédula de identidad.
La motivación, explica, no pasa necesariamente por convertirse en ciudadanos uruguayos ni por obtener la residencia fiscal, sino por contar con una alternativa concreta fuera de su país de origen. “La residencia legal sí es un activo para estas personas de alto patrimonio”, sostiene el referente de Guyer & Regules.
Desde el punto de vista de Ruvira, la regulación uruguaya pone un obstáculo a los inversores de alto patrimonio al no permitirles tener 100% la nacionalidad uruguaya. “En su pasaporte siempre va a decir dónde nacieron”, resalta el experto. Esto juega en contra, especialmente, a aquellos que quieren renunciar a su nacionalidad para no pagar tributos allí, como sucede en Estados Unidos.
Desde la visión de Ruiz, frente al giro argentino en materia de ciudadanía, Uruguay no necesariamente debe replicar el modelo. Su recomendación es mantener el foco en las reglas claras y, sobre todo, mantener los trámites simples.
“Lo que nosotros tenemos que vender cuando vamos al exterior es la estabilidad que tenemos”, resume el referente de Guyer & Regules y afirma que hay que estar atentos a las políticas que aplican los países vecinos, en especial Argentina y Paraguay, para no perder competitividad frente a ellos.
¿Quiénes son los inversores que buscan refugio en Uruguay?
En entrevista con Café y Negocios, Mora destaca algunos perfiles de europeos que están prestando especial atención a la posibilidad de instalarse en Uruguay.
El primero es aquel que ya culminó su vida laboral y en momento de retiro encuentra en el sur un buen entorno para pasar el verano. El segundo, el que más crece últimamente según los especialistas, es el que mira con preocupación la guerra y busca su refugio. En general, se trata de empresarios o altos ejecutivos en actividad con hijos pequeños.
A esto se suman los nómades digitales y los tradicionales trabajadores expatriados que llegan de la mano de empresas multinacionales.
Desde el punto de vista del especialista de KPMG, muchos de quienes se interesan en residir en Uruguay ya cuentan con una propiedad, sobre todo de veraneo, que se transformó en el primer paso de un plan de resguardo que ya está en marcha.