5 de diciembre de 2025 5:00 hs

Para Agustín Suárez Merino era una obviedad que su destino estaría ligado a un proyecto propio. De cuna emprendedora, su familia dedicada al retail en informática le inculcó siempre la vocación por crear su propio negocio.

Sus primeras armas en el comercio las hizo de niño. “Vendía imanes en el recreo, organizaba torneos de ajedrez con premios y cobrando entradas”, recuerda en diálogo con Café y Negocios.

A los 12 años ya tenía claro que su camino sería la tecnología y, tras varios pilotos en la empresa familiar, llegó su primera startup exitosa pocos años después, a sus 19 años, cuando creó Ventia junto a su padre Antonio Suárez y Federico Barboni.

Más noticias

La compañía con un modelo de negocios SaaS B2B dedicada a potenciar la gestión de equipos comerciales mediante tecnología creció y se internacionalizó. Hoy en día opera en seis mercados de la región. Para Suárez Merino, Ventia fue un punto de quiebre y también lo que le hizo constatar que había un mundo de oportunidades que podía aprovechar.

“Quedé seleccionado en un programa llamado Puentes, de un fondo de inversión -Antigravity Capital- liderado por un uruguayo que llevó a siete ingenieros de Uruguay a San Francisco”. Combinó esa travesía con su actividad en Ventia, pero cuando llegó la hora del regreso, se sintió interpelado: “Pensaba, no me quiero ir de esta ciudad”.

Estar tan conectado con el ecosistema innovador y de negocios local hizo que un consejo de la reconocida acelaradora Y Combinator le quedara entre ceja y ceja: “A veces es mejor invertir tiempo en estar bien posicionado para el siguiente paso que intentar forzar un paso para el que no estás preparado todavía”.

En su caso, ese paso que aún se sentía forzado era crear su propia startup en San Francisco. Fue en ese momento que conoció a Domu, una firma creada en 2023 por latinoamericanos, pero con mentalidad de San Francisco, enfocada en la cobranza en instituciones financieras a través de la inteligencia artificial. Suárez Merino no dudó en sumarse al equipo como Founding Engineer de la empresa acelerada en Y Combinator y dejar de lado su rol ejecutivo como CTO de Ventia, aunque aclara que aún es consultor y pieza clave de la empresa que fundó.

La perspectiva del emprendedor desde Silicon Valley

“Lo que tiene que ver con levantar capital es mucho más accesible y fácil”, cuenta el empresario uruguayo próximo a radicarse en San Francisco. A propósito del momento de captar capital en el epicentro de innovación, señala que los inversores valoran, sobre todo, “que te quedes”. “No es llegar y levantar capital para una empresa en Uruguay, ellos prefieren que la armes ahí. Se fijan mucho en eso porque saben que si vos estás ahí, te va a ser mucho más fácil levantar las siguientes rondas y conseguir el mejor talento”, explica.

El joven encontró en San Francisco el lugar ideal para crear una empresa con grandes ambiciones. “Aquí no hay nadie que haya trabajado poco y haya conseguido mucho”, remarca. En su experiencia, trabaja entre 10 y 12 horas diarias a las que considera como una inversión. “Ahora tengo 24 años, sé que para cuando tenga 30 el haber invertido todo este tiempo en esto va a ser muy beneficioso”, apunta y suma: “Aquí es donde tenés la mayor probabilidad de crear una empresa gigantesca”.

En la misma línea, se refiere a la importancia de soñar en grande para obtener mejores resultados: “tienen mucha más ambición”.

Esa misma ambición está también en su ADN y ahora piensa en sus próximos pasos en la ciudad de la innovación. “Quiero crear mi propia startup, entrar en una de estas aceleradoras”, afirma con convicción. ¿En qué? Aunque por el momento es solo una idea el emprendedor se imagina innovando en un producto con agentes de IA como solucionador de problemas para las empresas, que tendrá a San Francisco como su centro de operaciones.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos