Nicolás Bava pasó de las canchas a las oficinas. El psicólogo especializado en salud mental que coordinaba el equipo de psicología de la Mutual de Jugadores de Fútbol puso su foco en el mundo corporativo.
Tras trabajar por su cuenta en el diseño de programas de salud mental para empresas, decidió crear un modelo de alto impacto. Así fue que el año pasado fundó Corporate Metal Care, una empresa dedicada a atender la salud mental de colaboradores y sus familias las 24 horas.
De inmediato, el modelo captó la atención de Workplace Options, una compañía estadounidense de bienestar corporativo presente en más de 90 países.
En alianza con esta firma internacional, Corporate Mental Care empezó a trabajar con 40 clientes en Uruguay entre los que se encuentran empresas como Banco Heritage, Doña Coca, Acodike y Centro Deportivo Enfoque.
En entrevista con Café y Negocios, Bava se refiere a los principales indicadores que encienden las alarmas de las empresas uruguayas y explica cómo funciona su modelo de atención.
“Como en tantos otros ámbitos estamos en un momento de quiebre de paradigmas a nivel social y la salud mental es un síntoma de eso”, apunta Bava. Desde su perspectiva, esto se desprende, en parte, de “cambios aceleradísimos” influenciados por “crisis vitales de las personas”. Al mismo tiempo, reconoce que existe una mayor demanda de atención, un avance en “pedir ayuda cuando se necesita”, algo que Bava pondera positivamente, aunque el sistema de atención actual no lo logra contemplar.
“Los modelos de atención no responden a las necesidades actuales (...) y Uruguay creo está lamentablemente al tope de la tabla situaciones que son irreversibles”, apunta Bava.
Los datos de Estadísticas Vitales presentados en los últimos días por el Ministerio de Salud Pública revelan que, en el último año, Uruguay registró un total de 668 muertes por suicidio, la cifra más baja de los últimos 10 años. Sin embargo, todos los departamentos del país exhiben indicadores preocupantes, indicaron desde la cartera.
“Este año, puntualmente, lo que más nos llama la atención a los integrantes del equipo de Mental Care, es directamente los suicidios que ha habido en las empresas”, señala el fundador de Corporate Mental Care.
Este que es “el indicador más fuerte de todos” motiva a las empresas a actuar para intentar ayudar y prevenir los casos más extremos y dolorosos.
“Después de esto, los indicadores de certificaciones, el ausentismo, la presión extrema que se ve en los líderes, forman un combo que confirma que acá hay que hacer algo”, reflexiona Bava.
En el contacto directo con los empleados, lo que más se demanda en las consultas tiene que ver con problemas familiares, “ahí es donde se expresa la mayor dificultad de las personas hoy en día”, apunta el psicólogo qu considera que e “ya terminó eso de que los problemas personales quedan en casa”.
El experto también visualiza últimamente una barrera más alta para la conexión intergeneracional, “hay una falta de comunicación o un no entendimiento con las nuevas generaciones que si bien siempre se da, está más exacerbado por todo lo relacionado con lo digital”.
En el terreno laboral lo más preocupante a nivel de salud mental está en los casos de burnout y las consultas más frecuentes son por ansiedad y estrés.
“Hay mucha presión, porque también las organizaciones se están enfrentando a un momento crítico en donde tienen que readaptarse rápidamente, y eso obviamente hace carne en las personas que sostienen”, explica Bava que ve una sobrecarga evidente en los equipos de liderazgo. “Tienen que articular con las direcciones, que cada vez les piden mejores resultados y cambios más rápidos y con los trabajadores que tienen sus miedos y sus situaciones”, analiza el especialista.
Certificaciones médicas al alza
El fundador de Corporate Mental Care apunta que su modelo que define como “de bajo costo y alto impacto” genera resultados positivos en el clima laboral y también en la productividad, un aspecto central en el que la salud mental hace mella.
“La cantidad de certificaciones (médicas) que hubo en el 2025 es impresionante”, dice. En 2025 se registraron en Uruguay 1,8 millones de certificaciones médicas, según los últimos datos relevados por el Banco de Previsión Social, un 8,4% más que el año anterior. Una de cada 10 estuvo vinculada con salud mental.
“Las empresas se empezaron a dar cuenta de eso, les empezó a explotar el tema de la cara”, indica el experto y opina que las organizaciones son el “ámbito ideal” para lograr cambios.
Las empresas ponen el hombro
El modelo que aplica Corporate Mental Care permite que los integrantes de la organización que adquiere el servicio accedan a servicios de salud mental inmediatos y sin límite. Esto se lleva a la práctica mediante sesiones telefónicas que el trabajador puede activar cuando las necesita por el tiempo que lo requiera y, por otro lado, sesiones tradicionales de terapia de 45 o 50 minutos por sesión.
En este último caso, se gestionan en bloques de seis sesiones por tema. Por ejemplo, si un empleado se divorcia, cuenta con un bloque de seis sesiones para abordar ese tema y si luego necesita otras instancias para analizar su relación con sus amigos contará con otro bloque para tratar ese aspecto.
Corporate Metal Care luego envía reportes confidenciales al equipo de recursos humanos de la empresa para poder monitorear las estadísticas de la organización. ”Ni nosotros ni la empresa sabemos quiénes son las personas que llaman. Lo que sí tenemos son reportes estadísticos a nivel general”, finaliza.