Por suerte, Souts está creciendo. Estamos felices. Hace un tiempo cumplimos un año de vida como empresa oficialmente y contamos con clientes importantes, sobre todo en el exterior. En este momento trabajamos para una serie, sobre la que todavía no podemos contar, para Estados Unidos.
Por otro lado, estamos con nuestro contenido original. Ya tenemos tres cortometrajes nuevos, producciones de Souts, y esperamos este año buscar financiación para convertir a uno de ellos en una serie. El mundo de inteligencia artificial viene creciendo todavía a una velocidad vertiginosa. Está divertido.
¿Qué tipo de clientes tienen hoy y en qué mercado se encuentran?
Nosotros cuando empezamos siendo un productor bastante genérico. Entonces, cualquier trabajo que había lo íbamos tomando. Ahora crecimos a un punto en el que podemos ser un poco más selectivos. Y cada vez más nos estamos volcando más al lado de la ficción. Nos alejamos un poco de lo que es publicidad y tenemos clientes que nos piden series e incluso branded content, pero más de ficción, y otros que nos están empezando a pedir cortometrajes, series, cosas que son más ficcionalizadas, por suerte. El trabajo es de exportación. Buscamos expandirnos a mercados grandes, la naturaleza de ser una startup uruguaya nos obliga a buscar principalmente en Estados Unidos.
¿Qué tipo de dilema creativo se les presenta al crear con IA, cuando la IA lo que hace también es tomar imágenes que ya están creadas y hacer algo nuevo desde ahí?
Hay muchas cuestiones éticas que surgen en torno a la creación con inteligencia artificial. No importa en qué ámbito estés, si estás en el mundo de imágenes y videos como estamos nosotros, en el mundo del código, en el mundo escrito. La fuente de los datos por los que se entrenan estos modelos es un tema que nos preocupa a todos como sociedad.
Justo esto toca una fibra más profunda, que es del lado artístico, que es algo muy humano y nos compromete un poco más. Cada vez más se está haciendo un buen trabajo de parte de los proveedores de modelos en tener fuentes ethically sourced de esta data. Distintos modelos se portan mejor y peor con los artistas. Nosotros como creadores siempre podemos tomar la decisión de usar un modelo que de repente no sea el mejor, el último, pero sí uno que vaya más alineado a los valores. Incluso a veces clientes vienen y nos piden cosas de ese estilo. "Quiero que uses tal y tal modelo porque sabemos que se usa con menos data con copyright".
¿Lo creativo te resulta más fácil partir desde la base de la IA?
La IA en el cine acorta mucho la brecha entre creador y obra. Hoy en día si querés hacer una película tradicional, tenés que salir a buscar una financiación, que es un monto grande, incluso en Uruguay. De repente tenés que buscar la plata del Estado, entonces estás tres meses preparando la aplicación al programa Uruguay Audiovisual para conseguir la plata, pero de repente la ventana se cerró, recién para el año que viene tenés que hacerlo y tenés que ir a buscar después un inversor privado para que complemente el fondo. Todo esto son un montón de intermediarios entre el director y la pieza que quiere crear.
Lo que hace la inteligencia artificial es achicar esa brecha donde yo ahora escribo en mi casa un guion, no tengo que hacer compromisos con nadie, uso esta tecnología y directamente creo mi pieza. Se habla mucho de la inteligencia artificial sacando trabajos creativos, que realmente es un problema real. Yo creo que de lo que no se habla es de cómo posibilita que un montón de gente que hoy no puede estar creando por todas estas barreras que son logísticas, lo haga.
¿Qué modelos de creación de video manejan?
Primero, no podés limitarte a conocer uno o pocos modelos. Tenés que estar todo el tiempo actualizándote en lo último que sale. Hay un trabajo de horas en la semana de actualización y de informarse, de buscar nuevos flujos de trabajo, nuevos modelos, estar al tanto de todo, porque cambia tanto.
Cada modelo es tan particular que lo que nos pasa a nosotros es que para la creación de personajes, de repente, usamos Midjourney. Para la creación de imágenes, los layouts, las imágenes que llamamos nosotros master, que es como planos centrales en cada escena donde se establece todo, usamos un modelo que se llama Seedream. Para refinar, usamos el de Google, Nano Banana, y a veces modelos locales. Tenés que tener siempre un abanico grande y cuanto más herramientas tenés, mejor podés solucionar tu problema.
¿Cuáles crees que están más de punta? ¿Los modelos chinos están más avanzados que los estadounidenses?
Cualquier información que te dé ahora, al momento en que sale, es obsoleta. La semana que viene tiene su evento Google I/O antes de que saquen Veo 4, que va a ser el próximo mejor modelo, y después Runway va a sacar el modelo y va a ser el mejor modelo, y después Kling va a sacar el modelo. Es todo un ciclo. Si vos sos una productora que trabaja con generación de imágenes, generación de videos, de audio, no te basta con conocer un modelo, dos o tres. Tenés que estar todo el tiempo haciendo un trabajo activo de actualizándote. Por ejemplo, Veo 3.1, que es un modelo relativamente viejo, lo que es actuación emotiva de personaje transmitiendo algo sigue siendo lo mejor. Seedance en este momento es lo mejor de acción. Kling es un poco el mejor intermedio, porque también hay un factor que es precio. Seedance es carísimo. Plano a plano hay que ir eligiendo un poco lo que te guste.
Con respecto a China, ¿qué ves?
Es un poco un prejuicio que se tiene con China, que hay todo un uso de propiedad intelectual para el entrenamiento de modelos agresivo, como que no parecería importarle tanto el que sea entrenado con datos propietarios de distintos estudios, pero yo creo que eso a la larga termina saliendo el tiro por la culata.
¿Qué tan costoso es hoy hacer un buen cortometraje con IA?
La gente se imagina que hay un botón mágico o que le podés decir al chat "¿me hacés una película de 20 minutos?". Eso está muy lejos de la realidad. Hoy en día sigue siendo un trabajo muy artesanal, muy de creativos, de estar tomando muchas microdecisiones.
En nuestra experiencia, con las cosas que nosotros hemos hecho hasta el momento, hay una reducción muy real de lo que hubiera costado hacerlo de manera tradicional. Si tuviera que poner un porcentaje, sería entre un 60% y un 80% más barato de esta manera. Pero de vuelta, hemos requerido distintos grados de control nuestro sobre las creaciones, y ese es el factor principal. Cuanto más control querés, más tenés que estar dedicando el tiempo a cada plano, más tenés que estar generando y más costos. Si no te interesa tener tanto control y querés ir dejándole más a la inteligencia artificial, ahí estás haciendo más ganancias en ese sentido.
¿Cuál es el desafío técnico más importante hoy?
El desafío principal yo creo que es control. Hoy siempre el prompt como herramienta principal para guiar un modelo te queda corto en general, porque de la misma manera que si yo te digo "che, dibujame tal y tal cosa", lo que vos me dibujes y lo que yo tenga en mi mente va a haber una brecha grande. Yo creo que hoy lo que más necesitamos son distintas maneras de controlar esos generadores. Después, el siguiente desafío principal hoy en día es la sincronización, el lip sync, que se note, que se sienta que el personaje realmente está diciendo, con la entonación que crees que esté diciendo. Y después el tema de la consistencia, pero cada vez lo vamos mejorando y ya dejó de ser tanto un desafío como sí siguen siendo los otros dos.
Al festival se presentaron 1.400 cortos de IA. ¿Esperabas ese volumen de gente interesada en el tema?
Nunca nos imaginamos. Yo quería llegar a 200 cortos enviados y teníamos miedo de no llegar. Una vez que hicimos la convocatoria, empezó a llegar volumen. Vamos a proyectar 18 cortos de 1.400. Hubo un trabajo, la verdad que significativo, de mucho esfuerzo de todo el equipo, de mirar contenido y seleccionar. Estamos muy felices del volumen, sobre todo, y de la calidad de los cortometrajes que nos pasaron. Hay cuatro cortometrajes uruguayos, hay unos cuantos más de Latinoamérica y hay de distintas partes del mundo. Nos han enviado de 91 países. Los cortos que van a estar son de Uruguay, Brasil, España, Francia, Inglaterra, India, China, Israel, Australia y Ucrania.
¿Qué van a ver los que vayan?
Los que vengan van a ver una selección muy curada de contenido, que se van a olvidar de cómo fueron hechos estos materiales, simplemente se van a sentar en la sala de cine a mirar. Cuando hicimos toda una primera preselección de cortometrajes, invitamos a amigos y familia que nos ayuden a mirar y elegir, y era increíble ver abuelas de amigos llorando viendo cortometrajes hechos con inteligencia artificial. La invitación es: vengan, miren, disfruten de lo que gente muy creativa hace, olvídense de cómo fue hecho, simplemente miren en conjunto en la sala de cine todas estas historias y déjense conmover.
¿Qué speakers internacionales van a estar?
Felipe Machado va a estar uno de los días. Es brasileño, es el director creativo de Silverside, una de las productoras de contenido con inteligencia artificial más grandes del mundo. Él lideró, por ejemplo, la campaña de Coca-Cola con inteligencia artificial de Navidad en 2025. Nos va a contar qué significa hacer una campaña con un cliente tan grande como Coca-Cola. El otro speaker es Gabriel Ortiz, CEO de Pixar, que nos va a llevar para otro lado, que es del uso de inteligencia artificial en dispositivos on edge: cómo están poniendo inteligencia artificial dentro de chips muy pequeños para que sea parte de nuestra vida en todo ámbito.
¿Premios?
Al final del segundo día va a haber un premio para el mejor corto, que son US$ 2.500 en efectivo en un cheque. Hay un premio para mejor cortometraje uruguayo, que son US$ 4.000 en créditos de Musitelli para alquilar equipos. Las entradas están a la venta en la página de Life.