La conductora de TV Ciudad y Del Sol FM, Majo Borges, estuvo ausente del aire en la radio durante los últimos días. Este lunes, sin embargo, la periodista volvió al programa que conduce junto a Pablo Fabregat y Gonzalo Delgado en la 99.5, Quién te dice, para contar la razón de su ausencia, la llegada a su vida de una niña que adoptó luego de un largo proceso.
"Tuve una semana de ausencia, pero fue la semana más intensa de mi vida. Vengo solo al primer bloque y les vengo a contar que fui mamá, porque es algo de lo que uno no habla demasiado, no conté al aire que estaba en un proceso de adopción, pero es algo en lo que estoy hace años, y tampoco lo contaba mucho fuera del aire", empezó su relato Borges, que luego de este regreso pasará un período de 42 días de licencia maternal fuera de los medios.
La también conductora de Corre cámara en TV Ciudad contó que la semana pasada recibió "la llamada que esperaba hace casi cuatro años".
El testimonio de Majo Borges sobre la adopción: "No podía pensar en nada más"
"Tenés entrevistas, talleres, después pasás al registro único de aspirantes, que cuando entrás es que estás aprobado, pero después hacés más talleres, más entrevistas y después te asignan una dupla de psicólogo y asistente social, que te acompaña hasta que integres a un niño y hasta un año y medio después, hacen el seguimiento", relató sobre el proceso legal que antecede la adopción.
"El lunes cuando volví de la radio, comí y vi que tenía una llamada perdida, que es lo peor que te puede pasar con un organismo público", bromeó. "Estuve rato en llamadas, pasando de un lugar a otro, hasta que al final dieron con quién era. Ahí me contaron que tenían una historia para presentarme, me dijeron la edad y el género. Me puse a llorar, y no podía hablar", dijo Borges. La periodista contó que ese momento fue el de mayor intensidad: "No dormí, no comía, no podía pensar en nada más".
La conductora reveló que cuando se presenta una historia, se acepta o no la adopción sin saber el nombre del bebé ni su aspecto. "Supongo que para que no haya una cosa de catálogo. Te cuentan su historia social, médica, clínica, es un momento muy duro. Experiencia en bebés tengo porque materné a una niña del Inau, como familia amiga, sino ahora estaría dada vuelta", confesó.
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Borges relató que uno de los elementos de mayor incertidumbre es el poco margen de tiempo que hay entre que se recibe la historia y se acepta la adopción, ya que al no saber todos los detalles del niño, "No podés comprar nada porque no sabés nada, entonces de un día al otro tenés que armar todo", dijo sobre el paso que dió y que seguirá hasta al menos un año o 18 meses, cuando se produzca el juicio definitivo por la tenencia del bebé, momento en el que recibe su nuevo documento de identidad.
"Uno tiene que decidir también si le cuenta la historia de la niña a la familia completa, yo opté por no contarla para que la reciban sin esa carga", agregó Borges, que el miércoles llegó con su bebé a casa. "El miércoles la conocí y me la llevé. Y uno se pregunta ¿la querré?, tuve miedo, porque no la conozco, es muy chiquitita, fue prematura. Y al día siguiente, una amiga me preguntó si ya la amaba y le dije que si. Es oficial, estoy enamorada de esa niña, pasa y chau".
"Estoy aterrada, es todo emoción, me despierto de madrugada a darle la mema y no duermo, me vino terror, no a que le pase algo, sino a futuro, si voy a poder, si será sana. Si no hubiera tenido el entrenamiento anterior, no aguantaba", dijo en referencia a su experiencia en el Inau.
"Tengo una mezcla de emociones en el cuerpo, y no siento que haya algo más literal que poner el cuerpo que esto, aunque sea distinto a la maternidad biológica. Tenés que anidar con él para que entienda que ahora es contigo y es exclusivo, y en cuatro días ya me reconoce, me sigue. Pero tiene que pasar contigo, no exponerla de golpe a mucha gente para generar el apego que si saliera de la panza se genera naturalmente", concluyó su relato.