La estadía de Mascia en la casa estuvo signada en una primera etapa por un buen vínculo con los demás participantes, incluso con los siempre cercanos al brote psicótico, como Juliana “Furia” Castiglione. Marcado como uno de los personajes simpáticos pero no particularmente populares de la casa, el uruguayo fue superando de a poco distintas instancias de eliminación (llegó a estar nominado 11 veces antes de esta final), y gradualmente cambiando su forma de moverse en la casa.
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Denisse y Bautista GH
Bautista generó un bloque con Grosman y con “el Chino” Martín Ku, llamado Los Bros, con el que empezó a “jugar” de forma más atrevida y picante. En paralelo, generó una relación romántica con otra competidora, Denisse González, cuya salida fue otro de los catalizadores para que empezara a arriesgar más.
Y así, a medio camino entre la simpatía y una faceta más estratégica, el uruguayo se consolidó dentro de la casa hasta llegar a la última semana, y finalmente, hacerse con el premio
El historial de los uruguayos en Gran Hermano Argentina
La versión argentina del reality show creado en Países Bajos se emitió por primera vez en 2001. Hubo que esperar recién a 2012, a la séptima edición, para que algunos criollos cruzaran el Río de la Plata en pos del sueño de coronarse en el juego.
Florencia González fue la única en entrar con la tanda de participantes inicial. La modelo, que tenía 26 años, fue también la que mejor desempeño tuvo: aguantó 119 días antes de ser eliminada por la audiencia.
Los otros tres llegaron al juego a través de una particularidad ejecutada en aquella entrega, una suerte de reality paralelo y casting en tiempo real llamado La casa de al lado, donde distintos aspirantes se jugaban por la posibilidad de pasar al certamen. De ese semillero salieron Clarisa Abreu (hermana del futbolista Sebastián, alias el Loco), y los hermanos gemelos Leonardo y Fabricio Chaves.
En un plazo de 15 días los tres salieron de la casa: Fabricio abandonó luego de 30 días, y en las dos instancias de eliminación siguientes se fueron Abreu y su hermano, tras estadías de 47 y 44 días respectivamente.
Recién volvió a ingresar un habitante de la República Oriental en la edición pasada, la décima, pero ni siquiera fue un competidor. Se trató de Rodolfo Castañares, padre del concursante Nacho (argentino), que se convirtió en un personaje popular en las redes sociales, e ingresó como invitado junto a parientes de otros jugadores para una suerte de competencia paralela entre ellos.
Castañares llegó a la final de ese duelo, que implicó que pasaran 13 días en la casa, pero no ganó.
En la actual entrega del reality show entró también otra uruguaya, Rosina Beltrán, que estuvo 104 días en la casa antes de ser eliminada por decisión de la audiencia.
¿Bautista puede ganar Gran Hermano este domingo? Así respondían dos expertos en la previa
Agustín Gil - conductor de Gran Hermano: El día después en Canal 10
Hay muchas chances de que Bautista gane. Todo el mundo dice que es una final atípica, y un poco sí, pero en relación a esta edición. Si uno ve finales de ediciones anteriores, son perfiles que suelen llegar a la final, y el de Bauti suele ser un perfil de ganador una vez que está en la final. Se discutió mucho si era caracol, si quería estar adentro o no, con qué intención entró, y a medida que pasó el juego se lo vio viviendo la casa, queriendo la casa, respetando el juego e incluso demostrando querer permanecer. Creo que eso le da méritos para, primero, destacarlo como jugador.
Por otro lado, esta edición estuvo muy sesgada por Furia, y Gran Hermano este año se centró más que nada en los furiosos y los anti Furia, pero hay todo un público en el medio que no se pone en ninguno de esos bandos. Es un público que simplemente ve el programa y no se fanatiza. Yo creo que Bauti es un gran encantador de ese público medio, el público general. Por ese lado también puede cautivar votos y tener chances de ganar.
Además, él tiene esos valores que la gente premió durante la edición pasada, que son la humildad, el ser compañero, el ser la misma persona que entró como la que va a salir, se demostró fiel a sí mismo, incluso a veces con jugadas donde se puso en riesgo al ir contra el reglamento para entregar, por ejemplo, un liderazgo.
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Bautista GH
Rocío Montanari - periodista de El Observador
Bauti no va a ganar porque Furia se manifestó en su contra desde que salió de la casa, y le pidió a su fandom de “Furiosos” que votaran por Emmanuel. Creo que ya quedó demostrado en muchas ocasiones a lo largo de esta edición que el fandom de Furia obedece.
Dicho esto, sí creo que va a salir en segundo lugar. Hay que reconocer que si bien Bauti no jugó mucho los primeros meses, supo reinventarse luego de que Denisse (su novia) se fuera de la casa. A partir de allí no solo empezó a jugar y a crear estrategias para la competencia, sino que nos permitió conocerlo como persona: lo divertido que es, sus valores, su manera de pensar y de relacionarse con el resto de compañeros y compañeras.
La alianza con lo que luego sería el famoso grupo de los “Bro” sin dudas lo ayudó muchísimo, pero además hizo que se lo viera como una persona fiel y dispuesta a dar todo por proteger a las personas que quiere (en este caso, sus amigos).
Tomer Urwicz - periodista de El Observador
La vida en directo es eso que pasa fuera de Gran Hermano. Porque el reality show es, en verdad, un show antes que la escenificación de la realidad. Y esa espectacularización —en la que el televidente finge demencia e imagina que tiene el control sobre unos seres encerrados y vigilados— cumple con las reglas básicas de la tragedia y la comedia. Está el incomprendido a quien la historia (su historia) le fue curtiendo el cuero. Está la indignada que expresa su ira hasta en la piel. La malcriada y la criada por demás. El joven y el viejo. El gordo y el que cuadra en los cánones de belleza que impone la televisión.
Bajo esa lógica —que quedó más que manifiesta en una edición de Gran Hermano en que la producción intervino en el juego más que el “soberano”—, Bautista Mascia tiene dos pros y dos contras.
Es un personaje que fue de menos a más. Y eso gusta. Como dicen en las campañas electorales: manejó los tiempos y llegó al “día del veredicto” en su momento justo.
Representa, además, el personaje que cualquiera quisiera como pareja de su hija (o hijo): leal a sus amigos, confrontativo solo cuando lo es necesario, fachero, emprendedor (tuvo hasta su local de comida y banda musical propia), aplicado en el deporte, sobrino de un sobreviviente de la tragedia de Los Andes. Es el espejo en el que muchos quieren verse reflejados.
Pero en el show, el protagonismo es del héroe y del villano. Bautista peleó poco para un público deseoso de conflicto (y para panelistas que se ganan la vida al comentar las desgracias ajenas). Es decir: su bondad puede llevarle a no cosechar demasiados detractores, pero, ¿qué hay del caudal de fanáticos?
Y como toda competencia, y he aquí su segunda contra, no juega solo: otros también compiten. Emmanuel Vich, el peluquero cordobés, encarna en ese sentido el rol del incomprendido que, zigzagueando entre grupos y “amistades”, logró sobrevivir a los obstáculos que le ha puesto el juego. La vida irreal.