El conductor, cantante y animador argentino Daniel "La Tota" Santillán fue encontrado muerto en su casa este domingo. Conocido por su trabajo como conductor del programa Pasión de sábado, su rol como representante del cantante Rodrigo "el Potro" Bueno, y por su lugar como figura de la música tropical argentina, Santillán tenía 57 años.
Según la investigación oficial “Las primeras tareas periciales indican que se habría quitado la vida, ocasionando un incendio posterior en un sector de la vivienda, que luego se extinguió solo”.
También se informó que el conductor estaba “Aparentemente, estaba deprimido y angustiado por un conjunto de cosas, entre ellas, problema de trabajo, económicos y la condena que tenía por causa de género".
A lo largo de los últimos dos años, Santillán (cuyo nombre real era Ricardo Carías), había hablado públicamente de su salud mental, además de ocupar titulares por esa causa mencionada, tras ser denunciado por su expareja.
"Me quise castigar": lo que dijo La Tota Santillán sobre su salud mental
Durante la última década, la salud mental de Santillán fue uno de los puntos más complejos de su vida. La pérdida de su hermano lo sumió en una depresión oscura y profunda. A mediados de la década, se le diagnosticó una bipolaridad y desde entonces estaba bajo tratamiento médico. Durante los últimos años, experimentó altibajos emocionales intensos y, en algunas ocasiones, recurrió al abuso de sustancias y tuvo intentos de suicidio.
"Me quise castigar", confesó en televisión hace dos años, revelando que se había autolesionado. Ese mismo año, el periodista Luis Ventura reveló en A la tarde, el animador había sido hospitalizado debido a un cuadro depresivo grave.
La hija mayor de Santillán se enteró de la situación cuando recibió un llamado telefónico y se dirigió al domicilio de su padre, donde lo encontró en una crisis neurológica y con signos de depresión. Se informó que Santillán “Sufre un cuadro de depresión y bipolaridad”.
"Si no me internaba, me iban a pasar cosas peores", dijo Santillán luego de recibir el alta. En ese momento contó que también dejó de ver a sus hijas menores, que tuvo con su pareja Sol Fiasche.
La condena que enfrentaba por violencia de género
Fue Fiasche quien lo denunció por violencia de género ante la justicia argentina. En 2023, Santillán fue condenado a una pena de 5 años y 6 meses de prisión debido a los hechos de violencia de género cometidos contra su expareja y madre de sus dos hijas más jóvenes.
Según la denuncia, el animador también golpeó a la mujer y amenazó a su exsuegro y a una antigua empleada doméstica. Además, fue acusado de intentar extorsionar a su excontador y robarle el teléfono móvil.