Fiscales federales de Estados Unidos están negociando con los empresarios Hugo y Mariano Jinkis, quienes después de estar más de una década prófugos, accedieron repentinamente a reunirse en Brooklyn, para ver si llegan a un acuerdo luego de lo que fue el FIFAgate, según informa The New York Times.
Los citados fiscales consiguieron decenas de condenas y recuperado millones de dólares en un caso que involucra a la FIFA. Sin embargo, dos de los objetivos más destacados, un padre y su hijo argentino, Hugo Jinkis y Mariano Jinkis, habían logrado eludirlos.
Acusados de pagar sobornos a funcionarios del fútbol latinoamericano a cambio de lucrativos derechos de televisión y mercadotecnia, permanecían fuera de su alcance porque Argentina había bloqueado su extradición desde 2016.
Según informa este miércoles The New York Times, "parecía improbable que llegaran a comparecer ante una corte estadounidense, donde, de ser declarados culpables, podrían enfrentarse a un máximo de años, si no décadas, de prisión".
"Pero el fin de semana, los dos salieron voluntariamente de Buenos Aires con sus esposas en un vuelo comercial con destino a Nueva York. Y el lunes, Hugo, de 81 años, y Mariano, de 51, iniciaron conversaciones para negociar un posible acuerdo con los fiscales federales en Brooklyn", informa el importante diario estadounidense.
El posible acuerdo y la denuncia sobre Alejandro Domínguez de Conmebol
La llegada de ambos empresarios argentinos es un giro sorprendente en el largo caso FIFAgate que comenzó en Zúrich, el 27 de mayo de 2015 y en el que fueron detenidos varios dirigentes del máximo ente rector del fútbol mundial.
A su vez, este tema llega semanas antes de que comience el Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, y mientras el fútbol internacional se enfrenta a interrogantes persistentes en torno a la corrupción.
Como informó también The New York Times el pasado lunes, existe una denuncia ante la FIFA que afirma que dos funcionarios de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), entre ellos, su presidente, Alejandro Domínguez, se habían apropiado personalmente de más de US$ 5.000.000 de fondos que habían sido restituidos de los acusados que fueron condenados en el caso penal estadounidense del FIFAgate y que debían ser utilizados para desarrollar el deporte.
Si los prófugos aceptan declararse culpables, los fiscales obtendrían sus primeras condenas desde el juicio en 2023.