Para Manuel Ugarte, el fútbol hoy transcurre en pausa, lejos de la vorágine de Old Trafford y de las canchas de primer nivel. Luego de un tramo sumamente exigente en su carrera, el mediocampista de la selección uruguaya y de Manchester United atraviesa un período de desconexión necesaria, disfrutando de unas vacaciones en pareja mientras recarga energías para afrontar la etapa más exigente de su puesta a punto.
El quiebre en su temporada ocurrió durante el último partido de la celeste en el Mundial 2026. En la dolorosa derrota frente a España por 1-0 que decretó la eliminación del conjunto charrúa, Ugarte encendió todas las alarmas al retirarse lesionado, en el mismo momento que Álex Baena pateaba al arco y la pelota se le escaba de manera increíble a Fernando Muslera.
Los estudios posteriores confirmaron el peor diagnóstico: rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Una noticia que cayó como un balde de agua fría tanto en el cuerpo técnico uruguayo como en la estructura del club inglés.
El presente de Manuel Ugarte y su apuesta a futuro
Semanas después del torneo, Manuel Ugarte pasó por el quirófano para ser intervenido quirúrgicamente de manera exitosa el pasado 15 de julio, es decir, hace dos meses.
A partir de allí, comenzó con los primeros meses de una rehabilitación larga, paciente e invisible, combinando trabajos de kinesiológicos con momentos de descanso mental junto a sus seres queridos para sobrellevar la inactividad.
A pesar de los avances positivos en su recuperación diaria, la prudencia manda: a Ugarte todavía le faltan varios meses de trabajo antes de poder volver a vestirse de corto y saltar a las canchas.
Sin apurar los plazos médicos, el uruguayo vive su presente con tranquilidad, disfruta con su novia en un lugar paradisíaco sus vacaciones, sabiendo que el regreso está cada vez más cerca.