Es que ya a los 15 años comenzó a jugar en la Cuarta división de Cerrito en la ex Divisional B y logró entrenar con el primer equipo junto a Víctor Púa y su hermano Robert, y eran dirigidos por el Mono Yánez, quien había jugado en Nacional.
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Adrián Silva con su nueva camiseta, la de Montevideo Boca Juniors de la Divisional D de la AUF
“Un amigo me dijo de hacer una prueba de aspirantes en Cerrito y quedé. Ahí jugaba de puntero izquierdo, era muy rápido. Actualmente juego de ‘3’, como zaguero central”, dice.
En su barrio, también jugó en la Liga Guruyú con el club La Esquina, “contra Obdulio Trasante y Ramón ‘Toti’ Castro”.
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Torque cuando ascendió de la C a la ex Divisional B; Adrián Silva aparece abajo como capitán del equipo
Jugó en varios equipos como Huracán del Paso de la Arena, Torque (cuando aún se llamaba así), con el cual logró el ascenso de la Divisional C a la B con Marcelo Yaurreche, el técnico argentino quien, además, fue uno de los fundadores del club, Mar de Fondo, Potencia, Alto Perú y Colón.
Pero luego de haber defendido a ese club, jugó en varias ligas del interior del país.
“Jugué en Punta del Este, en la Liga de San José y en Canelones en las Ligas de Toledo –un par de años–, en la de Tala y en la de Pando”, recuerda. Y añade: “En Maldonado defendí a Deportivo Estación dos años y a Bella Vista, que el último de OFI en el que jugué”.
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Deportivo Estación de Maldonado en 2023; Adrián Silva aparece penúltimo entre los agachados
Cuenta que “en el interior me pagaban bien y podía vivir, y también me ayudaban mis padres”.
Su mamá María del Carmen, trabajaba en Kibón. “Cocinaba comida judía para más de mil personas, era una maestra y mi papá Ilmar trabajaba en la estiba”.
Dice que su ídolo “era mi hermano Javier, siempre quise ser como él. Me cuidaba, me daba buenos consejos y murió hace poco”.
Adrián es de una familia no solo futbolera, sino también carnavalera. Y él mismo lo cuenta: “Mi hermano era Javier “Cabeza” Silva, figura del carnaval. Estuvo, entre otras, en las murgas La Nueva Milonga, Saltimbanquis y Colombina Che”.
A su vez, su tío “es el Negro Claudio que salió en Arlequines y Colombina Che y La Nueva Milonga”.
Pero además de jugar en el interior, Adrián defendió a varios clubes en la Copa Libertadores de fútbol playa.
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Adrián Silva aparece penúltimo desde la derecha entre los parados, defendiendo a Fénix en la Copa Libertadores de fútbol playa
“Desde 2020 jugué en el club Rodó de Soriano, en Keguay, en Wanderers y este año en Fénix en enero en la playa por la Copa Libertadores de fútbol playa”, explica.
Hoy tiene un hijo “Rodrigo, de 28 años, quien trabaja en una rotisería y es cantante. Vivo con mi esposa Fabiana y su hija".
La amistad que hizo con el Chino Recoba y una apuesta increíble
Adrián cuenta lo que le sucedió cuando jugaba en el interior, que llevó a que se acercara a Álvaro “Chino” Recoba, cuando este aún no había firmado con Nacional en su primer pasaje.
“Cuando jugaba en la Liga de Tala en el club Sauce de Artigas, tuve la suerte y la amistad del Chino Recoba. No recuerdo por qué no podía entrenar en Danubio y no sabía si iba a dejar el fútbol o no. Lo conocí y lo llevé a practicar en la Liga de Tala a ese club”, comienza diciendo.
Recuerda que en aquel 1996, “enseguida pasó a Nacional. Yo iba a ver a la selección uruguaya cuando entrenaba en el Estadio Charrúa con el Pichón Núñez como técnico y él lo había llamado. Con el tiempo, lo desafectó. Hicimos tremenda amistad, lo quiero mucho. Nunca vi a una persona triunfar tan rápido como él. En menos de un año, pasó por Nacional, la selección e Italia. Un día en la cancha, estábamos solos y me decía, ‘tenés que pegarle así a la pelota’. Me daba clases como un crack que fue y es. Nunca más me voy a olvidar de eso”.
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Adrián Silva espera expectante su debut en la Divisional D con Montevideo Boca Juniors
Foto: Inés Guimaraens
Entonces cuenta una anécdota que vivió con un pariente suyo. “Mi cuñado Marcelo, hoy vive en Las Vegas, y en aquella época, no creía que yo tenía un grado de amistad con el Chino Recoba. Me apostó una milanesa en dos panes a que no era cierto que lo conocía. Él manejaba un taxi y le dije que fuéramos al Charrúa. Cuando llegamos y lo vi, el Chino me abrazó y me dijo: ‘Gracias por venir’ y mi cuñado no podía creerlo. Esa es la humildad de los grandes. Le gané la apuesta (se ríe)”.
Su presente entre el trabajo y el fútbol
El club Montevideo Boca Juniors, le compró la ficha a OFI para que volviera a AUF. “¿Si cobro algo? No. Espero poder conseguir si me pueden pagar los boletos”, dice.
Entrenan en el Complejo Deportivo Osvaldo Rodríguez pasando la Plaza Colón.
Adrián se toma dos ómnibus de ida y dos de vuelta. Su técnico es Darío Larrosa, aquel volante que jugó en Nacional y Racing, entre otros.
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Adrián Silva en su pasaje por Colón, su último club en la AUF hace años; aparece en el medio entre los de abajo
“Con Colón estuve en 2015 en la AUF. Volver después de casi 10 años, se siente una energía muy buena. El tiempo pasó, voy a cumplir 54 años, todo cambió. Soy el segundo jugador de la AUF más veterano. Solo me supera Robert Carmona, con 62 años, quien jugará en Nuevo Casabó, también en la D”, explica.
Adrián trabaja “limpiando vidrios en la altura de los edificios. Es un trabajo complicado. Tenés que ir a un psicólogo, realizar una capacitación, te explican cómo se usa el arnés y las cuerdas. Tuve que ir a varias clases. También soy técnico de aire acondicionado”.
El torneo de la Divisional D se va a jugar en tres canchas sintéticas: el Parque Palermo, el Estadio Charrúa y el Complejo Rentistas.
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Adrián Silva al lado de la pelota en Bella Vista de Maldonado
Así explica Adrián la exigencia que tendrá: “Voy a jugar en estadios de césped sintético contra jugadores muy rápidos, es todo un sacrificio”.
Al respecto, Adrián sostiene que para él “va a ser un desafío, ya que nunca jugué partidos de 11 en cancha sintética. Además, la pelota es más veloz”.
Con casi 54 años, su amor por el fútbol y mantenerse bien físicamente, le permiten poder seguir en competencia. Y él lo vive con mucho orgullo.