Cuidar a los niños cuando están enfermos, ayudarlos en los deberes o a vestirse son actividades que siguen recayendo más bien en las madres, según una nueva tesis de maestría de la Universidad de la República
Entre las situaciones más habituales aparecen silbidos, comentarios inapropiados, chasquidos y ruidos, seguidos por miradas fijas, gestos obscenos o no deseados