Un operativo policial en una vivienda abandonada de Pando terminó con el hallazgo de un hombre que, según declaró a los investigadores, había sido golpeado, amenazado con un arma de fuego y encerrado dentro de una heladera por otros dos individuos con quienes mantenía conflictos previos durante el pasaje de ambos por un establecimiento carcelario, pero la escena que encontró la Jefatura de Policía de Canelones contradijo ese relato en el momento.
El procedimiento se originó cuando efectivos de la Seccional 7 de Pando realizaban recorridas de vigilancia por calle Belloni. Al llegar a la intersección con Continuación Varela, observaron a un hombre que, al advertir la presencia policial, se dio a la fuga a pie e ingresó a una finca abandonada.
Los policías inspeccionaron el inmueble y allí interceptaron a tres hombres, todos con antecedentes penales.
A uno de ellos, de 42 años, le incautaron pasta base y dinero. A otro, de 34 años, le encontraron un bolso con más pasta base y una bolsa con marihuana. Un tercer involucrado, de 27 años, también fue trasladado a dependencias policiales.
Dentro de la vivienda los efectivos además hallaron herramientas, cables de cobre y calzado de dudosa procedencia, cuya propiedad es investigada.
Ya en la seccional, el hombre de 27 años declaró que había concurrido al lugar con la intención de comprar estupefacientes. Según su versión, una vez allí fue interceptado por los otros dos hombres, quienes lo golpearon, lo amenazaron con un arma de fuego y lo ataron de pies y manos debido a diferencias surgidas durante su pasaje por un establecimiento carcelario.
El hombre aseguró que posteriormente fue encerrado a la fuerza dentro de una heladera, donde permaneció hasta la llegada de la Policía. Sin embargo, fuentes de la Jefatura de Policía del departamento canario dijeron a El Observador que el joven estaba durmiendo sobre un colchón cuando fue detenido y, además, no presentaba heridas que permitieran sospechar de presuntas ataduras.
De acuerdo con la información policial, los otros dos detenidos reconocieron que la vivienda era utilizada habitualmente como un punto de distribución de drogas.
El caso quedó a cargo de la Fiscalía Letrada de 3° Turno de Pando, que continúa con la investigación para determinar las responsabilidades de los involucrados.