Ante las denuncias divulgadas en medios de comunicación sobre presuntas situaciones vinculadas a un subcontratista que participa en la obra de reconstrucción del ex Hotel San Rafael en Punta del Este, la empresa constructora CRIBA emitió un comunicado en el que rechazó de manera "clara y categórica" cualquier práctica que vulnere los derechos de los trabajadores.
La empresa, a través de la misiva a la que accedió El Observador, señaló que las denuncias que circularon en los últimos días se refieren a hechos presuntamente ocurridos fuera del ámbito de la obra, los cuales actualmente están siendo investigados por las autoridades competentes. "Tomamos conocimiento de estas denuncias, las cuales están en proceso de investigación, y estamos comprometidos con el total esclarecimiento de los hechos", expresaron desde la firma.
En este contexto, CRIBA reafirmó su disposición para colaborar con las autoridades judiciales y administrativas. "Nos ponemos a total disposición de las autoridades, comprometiéndonos a aportar toda la información que sea requerida para el debido esclarecimiento de los hechos", destacaron.
La obra de reconstrucción del Hotel San Rafael, que involucra actualmente a más de 500 trabajadores debidamente registrados, se realiza con el cumplimiento estricto de la normativa laboral y de seguridad vigente, garantizando la presencia de sistemas de control permanentes.
En su declaración, CRIBA reafirmó su compromiso con el respeto de los derechos laborales, la transparencia en sus procesos y la promoción de condiciones de trabajo dignas y seguras en toda su cadena de valor. "Nos regimos por estándares éticos acordes a los valores que guían todos nuestros proyectos", concluyeron desde la empresa.
La denuncia de encierro
La Policía de Maldonado y la Fiscalía están investigando una denuncia presentada por un grupo de trabajadores peruanos, quienes aseguraron que fueron encerrados por su empleador en una casa ubicada en Punta del Este. La denuncia fue hecha el 14 de enero a las 22:30, según la información policial a la que accedió El Observador.
Los trabajadores forman parte de una empresa peruana que participa en la obra de reconstrucción del exhotel San Rafael en Punta del Este. Según el relato de los denunciantes, las personas de nacionalidad peruana que se alojaban en una casa en la zona de San Rafael fueron presuntamente encerradas por el propio dueño del lugar, quien habría trancado los portones.
Los efectivos de la Policía llegaron al lugar y encontraron un portón de hierro asegurado con cadena y candado, y un portón de madera con dos catracas y dos pasadores a pocos metros. Tras la intervención policial, dos de los trabajadores afirmaron haber sido "encerrados en el interior de la finca", mientras que otros cuatro dijeron que no fueron encerrados y que las medidas de seguridad eran adoptadas por "prevención". Estos cuatro no hicieron denuncia.
La Policía cortó las catracas, "logrando liberar a las víctimas", según informó la Jefatura de Policía de Maldonado.
Reacción del sindicato
El Sunca, sindicato de la construcción, denunció públicamente la situación. Según explicó el secretario general del sindicato, Michael Pistone, los trabajadores fueron "encerrados" por la propia empresa contratista. Pistone aseguró que "nos llegó un video realizado por los propios compañeros peruanos, donde denuncian que la empresa los había dejado encerrados en el predio donde vivían, cerca de la obra".
Grupo Cipriani se desmarca
Por su parte, el grupo Cipriani Resort, Residences & Casino negó cualquier vinculación con los trabajadores involucrados en la denuncia. A través de un comunicado, el grupo aseguró que "no es responsable de la contratación ni administración de los trabajadores mencionados en recientes denuncias vinculadas a la obra del ex-Hotel San Rafael, cuya ejecución corresponde a la empresa constructora a cargo y sus subcontratistas".
El comunicado agrega que Cipriani "rechaza de forma clara y categórica cualquier práctica que vulnere derechos humanos (laborales, sindicales, etc.) manteniéndose a la espera de las medidas que puedan adoptar las autoridades competentes, y poniéndose a total disposición para colaborar con las mismas si lo consideran del caso".
Finalmente, Cipriani reafirmó su compromiso con el "respeto de la legislación laboral uruguaya y con estándares morales y éticos acordes a los valores humanistas" de la empresa.