La Intendencia de Canelones envió este viernes a la Junta Departamental su Rendición de Cuentas del 2023 –el último año de gestión del precandidato frenteamplista Yamandú Orsi – con el onceavo superávit consecutivo, según confirmó a El Observador el secretario general Francisco Legnani.
El resultado del año fue de $172.083.881, equivalente a unos US$ 4,3 millones a valor actual. El saldo corresponde a la diferencia entre ingresos y egresos. Según las cifras aportadas por la intendencia a la junta, desde el año 2013 vienen dando superávit.
"No hay ningún caso de otra intendencia que presente una secuencia de superávits seguidos durante todo este tiempo", declaró el jerarca.
Una de las grandes discusiones entre esta administración y la oposición departamental es el nivel de endeudamiento. De acuerdo a los datos oficiales, la relación de la deuda sobre el total de recursos gestionados supone un 97%, lo que equivale a casi un presupuesto anual de deuda.
El oficialismo defiende que al asumir Marcos Carámbula en 2005 el pasivo era de tres presupuestos anuales y que incluso el primer fideicomiso, asumido en 2011, estaba destinado a "asumir el pago de ese pasivo". El jerarca valoró que el nivel actual de endeudamiento supone tener comprometido un aproximado del 14% de la recaudación para el pago de las cuotas.
El oficialismo esgrime que el último fideicomiso –para el que debieron negociar con el edil colorado Jerónimo Costa para tener la mayoría especial necesaria para tomar créditos más allá del actual período– fue financiado por el Banco República, que "no financia aventuras".
El anterior, que fue negociado con el edil blanco Juan López, consiguió el financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). "Camino a los 15 años de haber entrado en los fideicomisos, jamás tuvimos incumplimientos", declaró la comuna.