3 de septiembre de 2026 10:49 hs

El estudiante de 19 años que atacó con un cuchillo a una compañera en la Facultad de Medicina fue sumariado y no puede participar de ninguna actividad académica, ni presencial ni virtual, mientras avanza el procedimiento administrativo dentro de la Universidad. La decisión fue adoptada por el Consejo de la Facultad de Medicina y se suma a las repercusiones que provocó el ataque dentro de la institución: en cuestión de horas, unas 450 estudiantes, docentes, egresadas y funcionarias se organizaron y crearon Mujeres FMED, un nuevo colectivo surgido como respuesta a lo ocurrido.

El espacio, denominado Colectivo Mujeres FMED, comenzó a gestarse en la noche del martes, pocas horas después de que un estudiante de la misma edad atacara con un cuchillo a una compañera de generación en el anexo de la facultad.

"Entre amigas, docentes, nos pusimos a hablar y dijimos: 'Che, ¿qué hacemos? Mañana no voy a dar clase'. Y ahí nos dimos cuenta de que no teníamos ningún grupo que nos nuclee a todas", contó a El Observador Patricia Aguirrezabal, docente de la Unidad Académica de Medicina Preventiva y Social de la Facultad de Medicina.

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La conversación se produjo mientras entre docentes y estudiantes se discutía cómo responder a lo ocurrido y luego de la comunicación institucional de que las actividades académicas continuarían. La respuesta fue inmediata.

El grupo de WhatsApp se creó sobre las 22 horas del martes y comenzó a crecer rápidamente. "Al cabo de una hora éramos 150 personas", relató Aguirrezabal. Menos de dos días después, el número prácticamente se triplicó. "Ahora somos 450, más o menos. Somos estudiantes, egresadas, docentes y funcionarias", explicó.

Así nació el Colectivo Mujeres FMED, una organización que tomó como referencia una experiencia similar que ya funciona en la Facultad de Veterinaria.

"Una compañera que trabaja en Facultad de Veterinaria dijo que en ese centro funciona Mujeres FVET y lo hace bastante bien. Y bueno, ahí empezamos, armamos el grupo de WhatsApp y empezamos a sumar gente", recordó.

Para Aguirrezabal, la velocidad con la que se incorporaron cientos de mujeres dejó en evidencia que existía una necesidad que hasta ese momento no estaba cubierta. "Surge de una necesidad", resumió.

La reacción después del ataque a una estudiante

La agresión ocurrió sobre las 15:30 del martes, inmediatamente después de finalizada una clase. La víctima sufrió varias heridas cortantes en la cara y el abdomen, fue trasladada a un centro asistencial y se encuentra estable y fuera de peligro.

El director de Violencia Doméstica y de Género de la Jefatura de Policía de Montevideo, Richard Gutiérrez, dijo que ambos eran compañeros de carrera pero no tenían "ningún vínculo previo" más allá de ese.

Testigos interrogados por la Policía relataron, sin embargo, que el joven había tenido "conductas bastante persecutorias" y "obsesivas" hacia la estudiante, quien "siempre lo rechazó".

El caso es investigado como un intento de femicidio. El atacante fue detenido y posteriormente internado con custodia policial en una clínica psiquiátrica de su prestador de salud. Fuentes de la investigación habían dicho este miércoles a El Observador que no se encontraba "en condiciones de declarar".

El agresor fue sumariado y no puede participar de actividades en Facultad de Medicina

En paralelo a la investigación judicial, la Facultad de Medicina adoptó medidas en el ámbito universitario. Aguirrezabal destacó la resolución del Consejo de la Facultad de Medicina de iniciar un sumario al estudiante. "Desde el Consejo de Medicina, con todos sus órdenes, se le abrió un sumario al estudiante", señaló.

Mientras ese procedimiento esté en curso, explicó, el joven no puede desarrollar actividades académicas en la facultad, ni de manera presencial ni virtual.

Para la docente, la medida es relevante porque los tiempos y resoluciones de la Justicia pueden avanzar por carriles diferentes a los procedimientos internos de la Universidad.

"Muchas veces lo que ocurre es que lo judicial va por otro camino. Entonces, igualmente al estudiante, en un tiempo, lo ves. Ahora tiene un sumario y no podría pasar eso", destacó.

El procedimiento administrativo todavía está en curso y, por lo tanto, el joven mantiene por el momento su calidad de estudiante. Aguirrezabal sostuvo que el futuro académico del agresor será uno de los asuntos que el colectivo seguirá de cerca. "Yo igual creo que va a ser una de las luchas que, sin en la Justicia no queda en nada, esta persona no pueda seguir estudiando", afirmó.

"Fue premeditado"

Sobre las circunstancias del ataque, Aguirrezabal afirmó a El Observador que, de acuerdo con la información que maneja, el ataque fue premeditado.

"Que fue premeditado, fue premeditado", sostuvo. Según relató, el estudiante llegó con guantes y con una cuchilla. La docente señaló además que la información que maneja indica que el joven se acercó específicamente a hablar con la estudiante y que el ataque ocurrió posteriormente en un pasillo.

También remarcó que, según la información que manejan personas vinculadas a la facultad, entre el agresor y la víctima no existía una relación sentimental ni sexual. "Lo que sí la gente está segura es que ella no tenía un vínculo con él. Ni un vínculo sexoafectivo, ni de amistad", afirmó.

El episodio ocurrido en Medicina volvió a poner bajo la lupa antecedentes del joven durante su etapa liceal. El atacante cursó sexto de bachillerato en el liceo Nº1 de Salinas en 2024 y en mayo de ese año fue denunciado por una compañera, según informó a El Observador el director general de Educación Secundaria, Manuel Oroño.

Excompañeros del joven señalaron públicamente que durante su paso por el liceo protagonizó conductas violentas y obscenas hacia compañeras. Entre otras situaciones, denunciaron "miradas invasivas, acercamientos no consentidos, manoseos, acoso sistemático a través de redes sociales, amenazas" y un episodio en el que afirmaron que se masturbó al lado de una compañera durante una clase.

Belén González, una excompañera del agresor en el liceo Nº1 de Salinas, dijo en el programa Todo un Tema del streaming de El Observador, que el joven "se masturbó en plena clase" y las autoridades "no querían que ese tema saliera del liceo".

Los exalumnos cuestionaron además la respuesta que, según ellos, recibieron de la institución. Oroño sostuvo, sin embargo, que en los registros de Secundaria consta una denuncia formal, realizada el 31 de mayo de 2024, y aseguró que fue atendida "debidamente".

Según el jerarca, a partir de ese episodio el Departamento Integral de Estudiantes de Secundaria llevó adelante "no menos de 20 acciones" de acompañamiento y trabajo con los estudiantes. "No es que se estuvo quieto, se atendió. En todos los meses hubo alguna cosa: talleres con los psicólogos, entrevistas, taller sobre sexualidad", afirmó.

Entre las intervenciones mencionó entrevistas con la víctima y testigos, reuniones con estudiantes y adscriptos, contactos con la familia y con la referente de sexualidad, además de talleres sobre convivencia y sexualidad. "Se trabajó durante todo el año 2024. Esa situación fue atendida debidamente. No hubo reiteraciones", sostuvo Oroño.

El joven volvió al liceo en 2025 debido a que tenía materias pendientes. Según el director de Secundaria, ese año no hubo nuevas denuncias y se mantuvo el seguimiento mientras continuó concurriendo parcialmente al centro educativo. "Después egresó del liceo y perdimos la pista, lógicamente", indicó.

Secundaria dispuso ahora que la inspectora del liceo elabore un informe sobre las actuaciones realizadas a partir de aquella denuncia para revisar el procedimiento. "Vamos a leer el informe a los efectos de tener la tranquilidad de que se actuó en tiempo y forma", dijo Oroño.

La movilización y el nacimiento de Mujeres FMED

El ataque también desencadenó una serie de movilizaciones dentro de la Universidad. Una de las primeras decisiones del nuevo colectivo fue redactar una carta para expresar su posición frente a lo sucedido y convocarse a las 9 de la mañana en las inmediaciones de la facultad. "Éramos 40 personas, pero bueno, estuvimos ahí", contó Aguirrezabal.

Una de las primeras acciones del colectivo fue difundir una carta en la que expresó su "repudio" por el ataque y cuestionó la respuesta institucional frente a lo ocurrido.

"Nuevamente nos toca escribir desde el dolor, el enojo y la impotencia. La violencia hacia las mujeres está lamentablemente naturalizada, sistematizada y propagándose por todos los rincones de nuestra sociedad. Hoy, la Facultad de Medicina fue el escenario de la forma más brutal de agresión", señaló Mujeres FMED.

El colectivo sostuvo además que "las voces de alerta previa no son escuchadas" y afirmó: "Una vez más, esto podría haberse evitado".

En la carta también cuestionaron que inicialmente se planteara retomar las actividades con normalidad al día siguiente del ataque. "Estamos en total desacuerdo con que se plantee volver a las actividades de manera normal (...), como si nuestras vidas no valieran la pausa, la reflexión y la visibilización", expresaron.

Las integrantes reclamaron una "respuesta institucional clara y contundente" y que los mecanismos de la Facultad y la Universidad frente a estas situaciones "no queden reducidos a formularios, comisiones y documentos", sino que deriven en "medidas concretas de protección, prevención y actuación".

"Que la certificación en Modelo de Equidad en Género no sea simplemente un discurso", agregaron.

El colectivo fue todavía más crítico al evaluar la respuesta posterior al episodio: "Entendemos que la respuesta institucional es inaceptable y que la indiferencia institucional también es un mensaje".

También exigió conocer qué medidas concretas se tomarán para garantizar la seguridad dentro de la facultad y evitar que vuelva a ocurrir un episodio de estas características.

"No puede quedar en la nada lo que ocurrió, no se puede pedir que una charla subsane todo el daño y temor generado. Nos podría haber sucedido a cualquiera de nosotras, la compañera está viva pero podría no estarlo", concluyeron.

A partir de esa carta, Mujeres FMED convocó a concentrarse a las 09:00 del miércoles en la entrada del edificio Alpargatas. "Éramos 40 personas, pero bueno, estuvimos ahí", contó Aguirrezabal a El Observador.

Horas más tarde se realizó una marcha convocada principalmente por estudiantes, a la que se sumaron organizaciones de docentes y funcionarios y estudiantes de otras facultades. "Estuvo impresionante, fue multitudinaria la marcha", afirmó Aguirrezabal.

La Asociación de Estudiantes de Medicina (AEM) también había convocado a un paro estudiantil de 24 horas. Mientras avanzan la investigación judicial y el sumario universitario, el episodio dejó así otra consecuencia dentro de Medicina: la creación de un espacio que, nacido de una conversación entre un puñado de docentes un martes de noche, reunió a unas 450 estudiantes, docentes, egresadas y funcionarias en cuestión de horas.

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