El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) resolvió intervenir la asociación civil Club Atlético Peñarol de Rivera, una institución con más de 105 años de historia, luego de una denuncia presentada por el actual presidente del club, Pablo Blanchet, junto a un grupo de padres vinculados a la institución.
La resolución ministerial, firmada el 4 de marzo, dispuso una intervención por hasta seis meses con el objetivo de regularizar el funcionamiento institucional del club. La medida no implica el desplazamiento de las actuales autoridades, pero sí establece un proceso de supervisión para ordenar la situación administrativa y estatutaria de la entidad.
Según explicó Blanchet a El Observador, el planteo ante la secretaría de Estado se originó tras detectar una serie de irregularidades en la conducción del club. El dirigente señaló que durante cerca de tres décadas la institución estuvo bajo la influencia de un mismo entorno familiar, que en la práctica ejercía un fuerte control sobre la vida institucional y las decisiones de la directiva.
Blanchet asumió la presidencia del club el 24 de agosto de 2025 con el objetivo de iniciar un proceso de reorganización institucional. Según relató, al asumir encontró una institución con años de desorden administrativo acumulado y sin registros formales básicos. Entre los problemas más graves detectados estuvo la ausencia de los libros sociales obligatorios, lo que impedía contar con documentación clara sobre decisiones y funcionamiento institucional.
“Cuando una institución pierde sus registros formales, pierde también una parte fundamental de su funcionamiento”, afirmó el presidente del club, quien explicó que la prioridad fue reconstruir la base administrativa de la institución.
Durante los primeros meses de gestión, la nueva directiva avanzó en la regularización de aspectos administrativos que el club no tenía actualizados desde hacía años. Entre otras medidas, se obtuvo el RUT institucional, se regularizó la situación ante el Banco de Previsión Social (BPS) y se inició el proceso para abrir la primera cuenta bancaria institucional en el Banco República (BROU).
Además del desorden administrativo, Blanchet señaló que la institución también enfrenta una situación jurídica delicada respecto al predio donde funcionan sus instalaciones. El terreno se encuentra bajo régimen de comodato, pero —según indicó— al asumir la nueva directiva constataron que ese acuerdo no había sido renovado formalmente durante más de veinte años.
“Durante mucho tiempo se insistió en la posibilidad de obtener la donación del predio, lo que terminó postergando algo esencial: asegurar jurídicamente la continuidad del club mediante la renovación del comodato”, explicó.
El proceso de reorganización generó fuertes tensiones internas. Según Blanchet, los cambios impulsados por la nueva conducción provocaron resistencias y una campaña de hostigamiento contra su gestión. El dirigente sostuvo que los ataques comenzaron dirigidos hacia su persona, luego se extendieron a su entorno familiar e incluso derivaron en episodios de agresión física protagonizados por el expresidente de la institución.
“Son situaciones que nunca deberían ocurrir dentro de un club deportivo”, señaló, aunque aseguró que decidió continuar al frente de la institución para avanzar en la reconstrucción institucional.
De acuerdo con el expediente administrativo, la denuncia inicial fue presentada en julio de 2025. Posteriormente, en noviembre de ese año Blanchet volvió a comunicarse con el MEC para informar nuevas irregularidades y comunicar que se habían realizado elecciones internas en las que resultó electo como presidente, solicitando además apoyo institucional para encauzar el funcionamiento del club.
Tras analizar la situación, la Dirección Nacional de Asuntos Constitucionales y Legales del MEC concluyó que existían irregularidades relevantes en el funcionamiento institucional del club y recomendó la intervención, medida que fue acompañada por un dictamen de Fiscalía.
El interventor designado es el abogado Ronald Alexander Da Silva Techera, quien tendrá entre sus cometidos depurar y actualizar el padrón social, regularizar la documentación institucional, promover una reforma del estatuto y convocar a nuevas elecciones una vez aprobadas las modificaciones.
Para Blanchet, el proceso marca el inicio de una nueva etapa en la historia de la institución. La apertura de nuevos libros sociales, explicó, representa lo que denomina el “punto cero institucional” del club, es decir, el comienzo de un registro ordenado y transparente de la vida administrativa, económica y deportiva.
“Estamos sentando las bases para que el club funcione con reglas claras, responsabilidad y transparencia”, sostuvo.