Lo que importa
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La Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que modifica el régimen de multas de tránsito en rutas nacionales y ahora la iniciativa pasó al Senado.
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El texto recibió 91 votos afirmativos sobre 92 legisladores presentes y redefine las sanciones por exceso de velocidad.
Las multas variarán según la gravedad de la infracción, el tiempo en que se pague la deuda y si existe reincidencia.
La sanción máxima prevista será de $ 28.760 para casos de exceso extremo de velocidad, conducción bajo efectos de alcohol o drogas y uso de matrículas adulteradas.
El proyecto también prevé radares pedagógicos y campañas de educación vial coordinadas por la Unasev.
Contexto
¿Qué cambios introduce el proyecto aprobado en Diputados?
La iniciativa modifica varios artículos de la normativa vial vigente para establecer un nuevo sistema de sanciones en rutas nacionales. El principal cambio es que las multas por exceso de velocidad quedarán divididas en categorías según la magnitud de la infracción.
Además, el texto incorpora diferencias en los montos dependiendo de cuándo el conductor pague la multa. Quienes regularicen la deuda dentro de los primeros 180 días accederán a valores más bajos, mientras que los pagos posteriores tendrán recargos.
El proyecto también incorpora el concepto de reincidencia, que endurece las sanciones para quienes acumulen faltas similares dentro de un mismo año calendario.
¿Cómo quedarán las multas por exceso de velocidad?
El sistema establece cuatro franjas principales. Aunque los precios en el proyecto de ley fueron establecidos en Unidades Reajustables (UR), esta es la equivalencia en pesos uruguayos con el valor de la UR a mayo de 2026.
Para quienes superen el límite permitido hasta en 20 km/h, la multa será de $ 4.793 si se paga dentro de los primeros 180 días. Luego aumentará a $ 6.711 entre los 181 y 365 días y llegará a $ 9.587 después de ese plazo o en casos de reincidencia.
En la segunda categoría, para excesos de entre 21 y 30 km/h, las sanciones oscilarán entre $ 7.669 y $ 15.339 según el momento de pago y los antecedentes del conductor.
La tercera franja corresponde a velocidades superiores en más de 31 km/h y hasta casi duplicar el límite permitido. Allí las multas irán desde $ 11.504 hasta $ 23.008.
Por último, quienes circulen al doble de la velocidad autorizada o más recibirán directamente la sanción máxima de $ 28.760.
¿Qué otras conductas serán consideradas faltas graves?
El proyecto incluye otras infracciones consideradas especialmente graves por las autoridades.
Conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, así como negarse a realizar controles de espirometría, implicará multas de hasta $ 28.760.
La misma sanción se aplicará a quienes circulen sin matrícula o utilicen chapas adulteradas u ocultas deliberadamente. En estos casos, la Dirección Nacional de Vialidad podrá imponer las multas de forma directa.
También se prevén sanciones de hasta $ 19.174 para quienes crucen semáforos en forma no autorizada o adelanten vehículos en zonas prohibidas dentro de jurisdicción nacional.
¿Cómo funcionará la reincidencia?
La normativa redefine formalmente qué se entenderá por reincidencia en materia de tránsito.
Según el texto aprobado en Diputados, será reincidente toda persona que cometa tres o más infracciones de igual o similar naturaleza dentro de un mismo año calendario.
Ese criterio impactará directamente en el valor de las sanciones, ya que los conductores reincidentes deberán enfrentar los montos más altos previstos para cada categoría de infracción.
¿Qué destino tendrán los fondos recaudados?
El proyecto determina que el dinero obtenido por multas vinculadas a matrículas adulteradas tendrá un destino específico.
Los recursos serán utilizados exclusivamente para financiar obras de infraestructura vial a cargo del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
Además, la iniciativa encomienda a la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) la instalación de radares pedagógicos en rutas nacionales y la realización de campañas masivas de educación vial orientadas a reducir la siniestralidad.
Cómo sigue
Tras su aprobación en la Cámara de Diputados, el proyecto deberá ser analizado ahora por el Senado. Si recibe el respaldo de la Cámara Alta y es promulgado posteriormente por el Poder Ejecutivo, el nuevo sistema de sanciones comenzará a regir en rutas nacionales.
La implementación implicará ajustes en los mecanismos de fiscalización y cobro de multas, así como la puesta en marcha de los radares pedagógicos y campañas educativas previstas en el texto. También supondrá un cambio en la forma en que se calculan las sanciones, ya que el tiempo de pago y la reincidencia pasarán a tener un peso central en el monto final que deberá afrontar cada conductor.