Tras la reunión de este martes entre el Congreso de Intendentes y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), que terminó sin acuerdo, a los jerarcas municipales les quedaba una chance: hablar con el presidente (y exintendente) Yamandú Orsi. Desde antes de comenzar las negociaciones los líderes de los gobiernos departamentales tenían la esperanza puesta en quien ocupó durante diez años el sillón municipal en Canelones para que contemplara alguna de las demandas históricas de los jefes comunales.
Tras varias conversaciones entre la noche del martes y la mañana del miércoles, Orsi y el presidente de la Mesa del Congreso de Intendentes, Nicolás Olivera, encaminaron un acuerdo que fue sellado este mediodía.
En principio, el presidente contempló dos de las principales demandas que tenían los intendentes: cambiar la distribución de la administración del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI) y repartir de forma distinta el fondo adicional de US$ 80 millones que propuso el gobierno. Es decir, la cantidad de recursos no cambia sustancialmente pero los gobiernos departamentales manejan más plata.
En las conversaciones con la OPP, el FDI era en un 40% administrado por los intendentes y un 60% por el gobierno nacional. Si bien ese dinero se destina al interior del país, la mayor parte de la torta se maneja desde el Poder Ejecutivo. Sin embargo, tras la intervención de Orsi, la distribución cambió a 45% y 55% y, con este cambio, se mantiene la misma lógica de los últimos gobiernos en los que los recursos que manejan los intendentes de los 18 departamentos del interior venían creciendo.
Al mismo tiempo, el nuevo fondo de US$ 80 millones que inicialmente se iba a repartir la mitad para Montevideo y Canelones y la otra mitad para el resto de las 17 intendencias también va a tener cambios. Si bien están terminando de afinar los números, una de las posibilidades que se maneja es que el interior reciba unos US$ 35 millones y los departamentos de la zona metropolitana los restantes US$ 45 millones. Este fondo se empieza a aplicar a partir de 2027 y hasta 2029 y se vuelve a discutir con el próximo gobierno. Los cambios al FDI son permanentes.
De esta forma, Orsi logró destrabar las conversaciones entre la OPP y el Congreso de Intendentes y llegar a un acuerdo antes del 31 de julio, el plazo límite previsto por la Constitución.
El Congreso de Intendentes se reunió este mediodía y hasta allí llegó el presidente Orsi para saludar a los jefes comunales y terminar de sellar el acuerdo.
"Es buena cosa que me refresquen la necesidad que siempre se ha tenido de que desde el territorio se haga escuchar las voces", apuntó el presidente. Y destacó que "en tiempos donde la tendencia a la polarización es moda" es positivo que se hayan alcanzado acuerdos de este tipo, al "ceder un poquito cada uno".
"Cuenten, por supuesto, con el asado prometido pero también con el equipo de Rodrigo (Arim) y del propio Ministerio de Economía a los efectos de resolver los problemas, que no son los de ustedes, sino de la población, que sigue confiando en ustedes y en nosotros también", cerró.
Arim, por su parte, dijo en rueda de prensa que el gobierno estaba "conforme" con el acuerdo alcanzado, que fue aprobado por unanimidad por los intendentes.