El presidente de la República, Yamandú Orsi, participó este jueves del acto por el 62.º aniversario de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado ( COFE), que tuvo como eje una charla titulada "Vientos de ultraderecha: impactos en nuestra región sobre la democracia, el trabajo y lo público". Al inicio de su intervención, Orsi planteó que Uruguay atraviesa un escenario internacional marcado por una profunda pérdida de confianza en las instituciones.
"Yo creo que lo que hoy está en juego es una enorme, tremenda, crisis de legitimidad. Todo es desconfiado, todo lo que existía se cuestiona. La crisis abarca no solo partidos políticos sino todo tipo de organización humana; organizaciones sociales, civiles... ¡Hasta el Estado está siendo cuestionado! Ya no estamos hablando de aquella vieja discusión del tamaño, [de] la eficiencia, [sino de] la inexistencia como eventualidad", explicó el presidente.
El encuentro contó además con la participación de referentes sindicales y políticos de Brasil, México, Argentina, Chile y Estados Unidos, en una jornada dedicada a analizar el impacto regional de los gobiernos y movimientos de ultraderecha sobre la democracia, el trabajo y el rol del Estado.
Durante su discurso, Orsi señaló que en sus encuentros con autoridades y representantes de otros países recibe una imagen de Uruguay que lo lleva a reflexionar sobre la situación del país.
"Cuando nos ven como país (...) nos dan una imagen de lo que se ve del Uruguay que no deja de sorprender. Después de una charla o de intercambio, nos damos cuenta que estamos viviendo tiempos que no nos imaginábamos que íbamos a vivir. Y eso quizás tenga que ver con esa imagen del Uruguay (...) Por los tiempos que corren, uno termina a veces adoptando una actitud conservadora por la idea de conservar aquello que nos define y que nos salva", sostuvo el presidente.
Para el presidente, uno de los problemas centrales es el cuestionamiento de las reglas que permiten la convivencia social y entre los países. En ese escenario, consideró que las instituciones uruguayas enfrentan un desafío de gran magnitud.
"En este Estado, en este rincón de mundo, además, las instituciones que tenemos, nuestras cosas, y cuando digo instituciones, hablo de instituciones de gobierno, pero instituciones sociales, políticas, nos estamos jugando todos una parada enorme", señaló.
El presidente cerró su participación con un mensaje de respaldo al movimiento sindical y a las organizaciones sociales: "Además del feliz cumpleaños, larga vida a los sindicatos, larga vida a los movimientos sociales, larga vida a esta sociedad que es maravillosa, que es el Uruguay".
“El Estado tiene que participar como regulador”
El dirigente sindical, Joselo López, se refirió a los conflictos laborales que atraviesa Uruguay y mencionó las situaciones de Fábrica Nacional de Cervezas (FNC), Ancap y el puerto: "Con mucha preocupación, en algunos de estos conflictos, la actitud patronal realmente preocupa porque no dan margen a prácticamente y cómo moverse desde el punto de partida", señaló.
López explicó que el PIT-CNT interviene en los conflictos cuando los sindicatos de base solicitan su participación. Sobre el conflicto portuario, señaló que el movimiento sindical buscaba "tender puentes para buscar una salida", mientras que respecto a Fábrica Nacional de Cervezas sostuvo que el cierre o traslado de producción también refleja los efectos de determinadas decisiones empresariales.
"Lamentablemente, estos son los efectos del mercado, ¿no? Entienden de que es más barato producir en otro lado y traer para importar acá, y bueno, esos son los efectos que tienen estas cuestiones; el Estado tiene que participar como regulador", sostuvo López.
Por último, el dirigente sostuvo que el internacionalismo sindical adquiere especial importancia ante fenómenos políticos que, según señaló, trascienden las fronteras nacionales: "Desde el punto de vista sindical y el internacionalismo que tenemos en el movimiento sindical es importante prepararnos para enfrentar esos avances", afirmó al referirse a la expansión de la ultraderecha en distintos países de la región.
"Nuestro desafío no es solo resistir a la ultraderecha"
Por su parte, el presidente de COFE, Martín Pereira, sostuvo que, frente al avance de la ultraderecha, el movimiento sindical debe hacerse una pregunta que, a su juicio, es más profunda que simplemente analizar el fenómeno: "Tenemos que preguntarnos algo más difícil: qué vamos a hacer nosotros ante esta nueva realidad", planteó.
Pereira llamó a analizar el papel del movimiento sindical y de las organizaciones sociales a partir de las experiencias de los años 90 y de los gobiernos progresistas que posteriormente se desarrollaron en América Latina. Recordó que aquellos gobiernos significaron "recuperación de derechos, crecimiento de la negociación colectiva, políticas sociales, agenda de derechos, fortalecimiento del Estado y mejoras concretas para millones de trabajadoras y trabajadores".
Hacia el final de su discurso, Pereira resumió el planteo que atravesó la actividad de COFE: "Nuestro desafío no es solo resistir a la ultraderecha, nuestro desafío es volver a construir una alternativa desde los trabajadores junto a las organizaciones sociales, nacionales, latinoamericanas y caribeñas y mundiales".