Óscar Tabárez suele quitarle drama a las distintas situaciones que se le plantean con la selección. Su experiencia lo alejó de los dramas que se generaban cuando faltaba el Cebolla Rodríguez, en aquella eliminatoria de 2010 donde el volante era pieza clave. O cuando debió afrontar algún partido sin Luis Suárez por acumulación de amarillas. Y hasta cuando no contó con el capitán Diego Lugano en un partido clave e hizo debutar a un juvenil José María Giménez.
¿Cómo arreglamos este lío?
Si la Conmebol sanciona a los siete jugadores denunciados, ¿hay tantas soluciones disponibles en el plantel?