La precandidata nacionalista Verónica Alonso fue a la marcha del 8 de marzo por el Día Internacional de la Mujer con más de una decena de mujeres que quisieron acompañarla. Una de ellas iba a ser su hija mayor, de 16 años, pero al final decidió no ir. Alonso terminó agradeciendo que no haya ido porque cuando comenzó a caminar por 18 de Julio la insultaron y vio algunos carteles con su foto que la trataban de "traidora". En entrevista con El Observador contó cómo se sintió con esos mensajes.
“Las feministas levantan un cartel sobre abolir la prostitución pero a mí me gritan 'puta'"
Su reacción por los insultos que recibió en la marcha del 8 de marzo, por qué cree que una mujer es la mejor opción para gobernar un país y cuál es su concepto de familia