lll Domingo Perona se recibió de médico legista en 1981 y trabajó varios años con cadáveres, como profesor universitario de anatomía humana, pero su inmersión definitiva en la muerte llegó en el año 2000, cuando asumió como médico forense. ¿Por qué se interesó tanto en la muerte? "Por el miedo a la muerte", responde mecánicamente, como si se lo hubiesen preguntado mil veces. "Como mecanismo de defensa me transformé en un especialista de la muerte", expresa.
"Me transformé en un especialista de la muerte"
El médico considera que el equipo de forenses necesita apoyo psicoterapéutico