21 de octubre de 2019 12:56 hs

La pregunta fue la más repetida todo el fin de semana: ¿cuánto impactará el affaire Moreira en las elecciones? ¿Vos qué pensás?

Empezó la semana previa a las elecciones presidenciales, y sobre todo parlamentarias, del próximo domingo 27. Como te prometí, intensificamos por esta semana especial los envíos de Decisión 2019 con un repaso de lo más importante del fin de semana y un análisis de los próximos pasos. 
 
El escándalo generado por la ¿filtración? de los audios donde se escucha al intendente de Colonia hablar con una edila nacionalista –expareja del jefe comunal, según su versión– y condicionar la renovación de unas pasantías a un encuentro sexual, explotó como una bomba en la campaña.
 
La reacción fue inmediata del Partido Nacional. ¿Pero fue suficiente para contener los daños? ¿Que Moreira siga en el cargo lo afecta? Si hay movimientos electorales, ¿serán solo dentro del PN, del bloque opositor o también puede haber entre bloques? ¿Cómo aprovechó el Frente Amplio este episodio? ¿Qué mensajes quedan sonando en la cabeza de los electores? De eso se tratará esta newsletter.

Por qué el affaire Moreira es más peligroso de lo que parece y las señales que deja

Una guía para seguir el caso

Camilo dos Santos

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Esta vez voy a empezar al revés. Primero te voy a recomendar todas las notas que publicamos en El Observador sobre el tema. Es mucha información y capaz te perdiste algo durante el fin de semana. Si sos de lo que leíste todo, te lo podés saltear. 
 
Lo más importante, como siempre, es el contexto. No lo encontrás en cualquier lado y por eso esta nota de Agustín Herrero que publicamos el sábado es muy importante: El detrás de los audios de Moreira: la pelea interna entre blancos en Colonia Los audios no salieron así como así, por arte de magia. 
 
El nuevo rival político –y exaliado de Moreira– en Colonia deslinda su responsabilidad. Pero no pone las manos en el fuego por su actual pareja, la edila que aparece en los audios conversando con Moreira: “No sé de dónde partieron los audios, que se expida la Justicia”.
 
Para ver las reacciones políticas, primero no te podés perder esta excelente crónica a cuatro manos de Natalia Gold y Joaquín Silva,  sobre cómo reaccionaron los líderes blancos en Melo y Moreira en Montevideo. Y el perfil del intendente que hizo Leonardo Pereyra  da la pauta la importancia de la figura que cayó. 
 
Otras notas importantes son:

Cómo verás, mucho se ha dicho, pero como estamos en medio de la campaña electoral, me gustaría concentrarme en las señales que deja para el electorado un episodio como este y en tratar de contestar una pregunta

¿Realmente el Partido Nacional actuó tan bien en el caso Moreira?
Natalia Gold

Desde el punto de vista de las señales directas y claras, parece haber unanimidad en que el Partido Nacional se movió rápido y bien. Un escándalo como el que ocurrió el viernes a la mañana no se lo puede permitir ningún partido en campaña. Menos los blancos, que tienen una oportunidad histórica de volver al gobierno. Tal vez la más cercana en años.
 
Por eso también la reacción fue inmediata. Lo ocurrido el viernes pareció sensato en el momento. Alianza Nacional lo desvinculó de manera exprés, por teléfono. La presidenta del directorio, Beatriz Argimón, pasó el caso a la comisión de ética. La explicación es que no podían hacer otra cosa si querían frenar el daño
 
Pero cuando bajó la marea se empezaron a ver otras cuestiones que tal vez no fueron muy cuidadas e igualmente pueden ser dañinas

  1. Un juicio sumario, más cercano al linchamiento. 
  2. El juzgar solo a una parte y no a la otra
  3. La no renuncia a la intendencia y el “son todos iguales”. 
1- El linchamiento

Es verdad que Moreira no se ayudó para nada con las declaraciones del viernes. No tuvo una sola pizca de autocrítica, no reconoció ningún error y acusó –vaya sorpresa– la divulgación de los audios a fines “claramente políticos".
 
Si hizo lo que se desprende de los audios es gravísimo. No solo por confirmar que las prácticas clientelares siguen vivas en el Estado, sino porque además se le suma un condicionamiento sexual para acceder al pedido, que es realmente asqueroso. 
 
Pero para eso hay que comprobar que realmente sea así como parece. 
 
Ni el peor de los humanos merecería tratamientos exprés, al golpe de las redes sociales o de los nervios de la campaña. Lo que hizo el Partido Nacional fue sumarse al linchamiento público, prácticamente sin posibilidad de defensa. No es habitual que los fallos de las comisiones de ética estén prontos en un día. Ni siquiera en un mes. La cercanía de la elección hizo que actuaran con premura. Lo que los blancos quisieron transmitir es que no tolerarán, si llegan al gobierno, ningún tipo de desliz.
 
Por eso es muy peligroso lo que transmitieron al mismo tiempo los blancos con esta decisión. ¿No se preguntaron si los audios están editados? ¿No se les ocurrió consultar a la otra persona que aparece allí? Para ser gobierno también se requiere prudencia y respeto de los debidos procesos. 
 
Esa señal no fue cuidada e impacta en la gente que se preocupa por respetar el estado de derecho. Tal vez es marginal electoralmente, pero no por eso menos relevante.

2- Juzgar solo a una parte

De confirmarse lo que surge de los audios no solo la actitud de Moreira es reprochable. La otra persona que se escucha también estaría cometiendo prácticas clientelares al pedir cargos en la intendencia. ¿El tribunal de ética no tratará el caso? ¿No la citará para consultar la veracidad de los audios?
 
Allí también quedaron rengos.

3- La señal a los indecisos: ¿son todos iguales?

En qué electores puede incidir este episodio. En lo que ya están convencidos de votar al Partido Nacional no. Difícil creer que le haga perder intención de voto
 
Donde pega directamente es entre los indecisos que, salvo para Factum y Radar que no los consideran, todavía están en el entorno del 10% –ver cuadro final del Monitor de Encuestas –. Allí puede haber diversos casos. Están los que dudan entre votar al Frente Amplio y algún partido de la oposición. O están entre los que dudan si votar al PN, al Partido Colorado o a Cabildo Abierto
 
Aquí entra en cuestión el otro punto a analizar de cómo actuaron los blancos en este episodio. Si bien forzaron a Moreira a renunciar al partido, no movieron un dedo por que al menos pidiera licencia en la intendencia, donde cometió la supuesta inmoralidad/ilegalidad
 
Y ese no es punto nada menor. ¿En quién incide un episodio así? Tal vez en un porcentaje pequeño de los ciudadanos, pero muchos de ellos son los que pueden definir la elección. Se trata de aquellos que están cansados del Frente Amplio porque sienten que la coalición de izquierda se tradicionalizó. Pero un episodio de este tipo les deja en la cabeza la pregunta, ¿realmente en la oposición son diferentes?, ¿siguen la viejas costumbres de acomodo de antes? Eso es algo para lo que todavía los blancos no se blindaron.

 

¿Será posible medir el impacto del affaire?
En Uruguay no estamos acostumbrados a tener episodios que sacudan la campaña a tan pocos días de la elección. Tal vez el caso más reciente fue en noviembre de 2009, cuando la policía encontró un arsenal con más 350 armas cortas, largas y granadas en una casa de calle Alba en Aires Puros. Fue el 1° de noviembre de ese año y el balotaje era cuatro semanas después.
 
Por más que se le quiso dar un tinte político a ese episodio policial, el impacto fue nulo. Además, la elección de ese año entre octubre y noviembre estaba prácticamente definida. El Frente Amplio había logrado mayoría en ambas cámaras en octubre y era muy difícil pensar que Lacalle Herrera podía dar vuelta la elección en el balotaje. Ni que al arsenal le hubieran puesto el nombre de Mujica
 
En ese caso hubo tiempo para medir el supuesto impacto. Ahora, las encuestadoras tendrán muy poco margen, pero en casi todas el episodio entrará en la consulta. Salvo en la última encuesta de Cifra, que divulgará esta noche sus resultados, el resto de las consultoras realizaron o están realizando buena parte de sus entrevistas –o todas en algún caso– luego de divulgados los audios y las conferencias de prensa del involucrado y los líderes blancos.
 
De todas formas los expertos en opinión pública siempre advierten que los efectos de estos episodios no necesariamente se ven inmediatamente. Es decir, el affaire puede incidir en el voto de algunas personas pero no necesariamente en el mismo momento. Es probable que muchos se queden rumiando y terminen decidiendo el voto días antes de votar.
 
De hecho, en las elecciones de 2014 Equipos realizó una consulta para saber cuándo habían decidido el voto los uruguayos. Un porcentaje cercano al 10% lo había decidido en la semana final, y dentro de ellos una porción lo definió el día anterior.
El Frente Amplio no se subió al carro

La campaña oficial de Daniel Martínez evitó entrar en el barro de este asunto. El presidenciable hizo unas declaraciones bastante lavadas sobre la necesidad de tener legislación específica para juzgar “contratación al barrer”.
 
Los más duros fueron Miranda, quien acusó a los blancos de “discrecionalidad total y meter gente a dedo"  y Mujica, quien dijo que el episodio  "es un desastre"
 
¿Pero por qué el FA no lo hizo de esto un asunto de campaña? Advirtieron desde temprano que era un lío entre blancos. Y si ellos se metían a darle bombo, podían quedar como quienes estaban detrás de la maniobra con audios editados y grabados a escondidas
 
Además, no necesitan hacer muchas olas para capitalizar el asunto.

Mi nombre es Gonzalo Ferreira, soy editor jefe de El Observador. Podés  escribirme a este mail por sugerencias y comentarios. Si tenés ideas de cómo mejorar este nuevo producto soy todo oídos.

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