30 de enero de 2014 17:30 hs

¿Cómo toma la presidencia de Lote 21?
Con muchas expectativas y ganas de seguir desarrollando cosas nuevas para la empresa y consolidando otras que quedaron de directivas anteriores. Es un desafío personal que lo tomé con mucha responsabilidad y tranquilidad, teniendo en cuenta los directivos que me acompañan, que desde el primer momento me dieron su apoyo y su compromiso de trabajo.

¿Cómo ve el sistema de ventas por pantalla?
Es una herramienta formidable, con muchas ventajas para vendedores y compradores, que se vino consolidando. En un principio hubo productores que tenían ciertas dudas, sobre todo los compradores que temían comprar sin ver el ganado. Pero después de haber trabajado varios años de forma seria y responsable se ha logrado una madurez. Hoy nadie tiene dudas para operar. Los vendedores tienen la posibilidad de no mover los ganados de su establecimiento, de vender sus ganados en un sistema con costos de intermediación razonables, con la posibilidad de tener compradores en todo el país. Todo esto hace que el sistema sea muy atractivo para el vendedor. Los compradores también tienen ventajas, como comprar al kilo, que es lo más justo porque paga los kilos que se llevan para sus campos. Tener un volumen de oferta importante en un día de remate es parte de la comodidad del sistema, además tener una información objetiva y seria, lo que ocurre en todos los remates virtuales que operan a nivel nacional. El productor tiene derecho a reclamar cualquier información que no se ajuste con el producto que compró. Todo esto es un respaldo serio.

¿Qué novedades tendrá Lote 21 este año?
Lote 21 se ha caracterizado por innovar, a través de la nueva gerencia se estuvieron haciendo muchas cosas nuevas. Este es un sistema muy dinámico, uno tiene que estar muy atento a los cambios y adaptándose constantemente. Generamos una cantidad de productos nuevos, como la tarjeta Lote 21 que se lanzará próximamente. Se trata de una tarjeta de fidelización de clientes, con importantes beneficios en muchos rubros. Es una novedad en la que estuvo trabajando fuerte el gerente Marcel Recalt. También hay otros proyectos nuevos que se anunciarán más adelante. Además trabajaremos para consolidar nuestras alianzas con Microsules, Maroñas, Posadas, Posadas y Vecino y el banco Comercial. Son pilares fundamentales del sistema y queremos fortalecer aún más esos lazos.

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¿Qué expectativas tiene para el negocio ganadero en 2014?
Seguramente tendremos niveles de precios y de demanda sostenidos. Está todo dado para que el mercado ganadero siga firme. La demanda de carne desde el exterior está asegurada y eso hará que la dinámica del sector continúe. Quizá no tengamos los valores del primer cuatrimestre del año pasado, pero sí seguramente mejores valores que los que hubo al final de 2013, incluso mejores de los que tenemos ahora. En el mercado de haciendas de reposición tenemos un desafío importante: cómo reaccionará cuando salgan los 3 millones de terneros a la plaza.

¿Qué podría pasar?
Hay gran expectativa. Habrá jugadores fundamentales como la exportación de ganado en pie. Es de esperar que tengamos valores razonables para poder consolidar esa alta producción de terneros en los años siguientes. No es deseable ni esperable que bajen las referencias de precios, que se desestimule al criador y que en consecuencia el pico de producción de terneros que tuvimos no lo podamos repetir. Es importante que todos los actores de la cadena se concienticen, si no le damos valor al producto difícilmente se pueda generar un volumen de oferta sostenido para que la industria pueda trabajar con toda su capacidad de producción. Apuesto a la madurez del mercado para que se valoricen los terneros y que en los próximos años siga habiendo volúmenes de oferta importantes.

¿Cómo observó la polémica por la faena y el precio del gordo?
La tención se generó por la actitud que tuvo la industria en los últimos meses del año pasado, bajando la faena y tratando de ajustar los precios. No es bueno meterse en el mercado, que tiene que ser libre y hay que dejar que se regule solo con la oferta y la demanda. No es sano intervenirlo. El mercado es sabio. Sí parece cuestionable que desde un sector de la cadena, por la ambición de generar mayores ganancias y beneficios para su negocio se esté avasallando al socio comercial, ya sean industrias o productores. Eso es lo cuestionable. Con la ambición de tener más rédito le estamos exigiendo al otro eslabón de la cadena de forma irresponsable. Eso genera disconformidad, desestimulo. Hay que apostar a la madurez del sector, tener un mercado estable y que se sepan los niveles de precios que le sirven a la industria y también a su socio comercial que es quien la abastece. Esto pasa desde la industria hacia los productores y desde los productores hacia la industria también. Muchas veces pasa que los productores se sientan sobre las vacas, las retienen, y exige muchísimo a la industria. Sería mucho más sano generar un rango de precios, una estabilidad, que nos permita trabajar cómodos.

¿Cómo ve la trazabilidad y cómo afecta a los negocios?
Es un sistema que beneficia al país, un valor agregado que le damos a nuestras carnes. Es muy válido el esfuerzo que se está haciendo desde todos los actores de la cadena para que el sistema se desarrolle. Eso nos está diferenciando en el mercado internacional de la carne y nos permitió lograr negocios que otros países de la región no tienen, como la Cuota 481. Este negocio fue muy importante para el país, más de lo que se preveía en un principio. Todo eso se logró porque 100% del rodeo está trazado. Es una experiencia única en el mundo. Hay que seguir trabajando fuerte, convencidos que es una herramienta que nos diferencia de nuestros competidores y así seguir valorizando la carne uruguaya.

¿Cómo ve al rubro ovino?
Con inestabilidad, lamentablemente. Es un sector que está a la deriva, no hay políticas claras de mercados. Los productores han invertido para hacer pasturas para hacer cordero pesado, que es la gran bandera de la ovinicultura en el país, y ha pasado que el producto estuvo terminado y no había mercados donde venderlo. Es un gran contrasentido. Hay que corregir esta situación. Tendremos que sentarnos todos a ver de qué manera se puede generar una garantía para que los productores puedan desarrollar esta actividad que es formidable y que es muy importante para muchísimos productores uruguayos, sobre todo los del norte, que no tienen muchas otras alternativas más que la oveja. Pero si no hay ciertas garantías y estabilidad en el mercado es muy difícil salir a apostar y a invertir porque ha pasado que se tiene el producto y no está la demanda. Si no generamos una corriente comercial para ir en una dirección, es difícil que el rubro se pueda seguir desarrollando a pesar de tener un potencial muy importante.

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