En Uruguay y en el mundo, el fútbol siempre fue factor de impulso tecnológico. Recuerdo que mis abuelos compraron un televisor color para ver el Mundial de México 86: la corrida interminable del Hormiga Alzamendi, la peor humillación contra los daneses, la dolorosa derrota con Argentina. ¿Para qué sirvió aquella mítica caja cuadrada de madera terciada? Lágrimas y heridas abiertas, mi primer recuerdo mundialista.
¿Sueños compartidos?
La fiebre mundialista vuelve a desatar en el país el ¿último estertor? del "nuevo uruguayo" con un consumo exacerbado, fiel representante de estos tiempos