Mundo > PANDEMIA

¿Uruguay es la Suecia de América en la estrategia frente al covid? Similitudes y diferencias en las decisiones y los números

El gobierno uruguayo mantuvo una política similar al sueco en el combate al covid-19 y obtuvo mejores cifras; este mes, sin embargo, los muertos dejan al país en una posición mucho más crítica

Casos diarios en promedio de siete días
Vacunados completamente contra el covid-19
Porcentaje de la población vacunada

Tiempo de lectura: -'

23 de marzo de 2021 a las 16:10

En los últimos 13 días Uruguay experimentó su ola más alta de contagios de coronavirus. Los casos positivos reportados desde entonces fueron casi 18 mil; un 21,7% del total acumulado (más de 81.500 infectados). Las camas de CTI alcanzaron una ocupación de 64% y las muertes se dispararon de 658 a 792.

El concepto de "libertad responsable" manejado por el gobierno, que mantuvo bajo control la epidemia en el país desde marzo a noviembre, comenzó a recibir cuestionamientos por la decisión de no tomar restricciones más duras pese al avance de los contagios y las muertes. La reunión del Consejo de Ministros de este martes puede cambiar esa historia, ante la detección en varios departamentos de la variante P1, más contagiosa que la original.

A poco más de 12 mil kilómetros de distancia, con aproximadamente 7 millones de habitantes más, el gobierno de Suecia impuso desde el inicio de la pandemia una idea similar a la del presidente Luis Lacalle Pou. Incluso más liberal. Apelar a la responsabilidad ciudadana, al deber cívico, dar recomendaciones y abrir bares y restaurantes fueron algunas de las iniciativas que desde el comienzo dispusieron las autoridades suecas para combatir al virus, siempre negadas al confinamiento total a diferencia de sus vecinos Noruega y Dinamarca, aunque bastante más desligadas al uso obligatorio del tapabocas que Uruguay.

Suecia se convirtió en un símbolo, tanto positivo como negativo, según se esté a favor o en contra de la idea de restricciones estatales para aplanar las curvas de covid. También fue la bandera de quienes a mediados de año creían que podía darse la inmunidad de rebaño de forma natural, algo que después quedó por el camino. Sin embargo, las prohibiciones también existieron en Suecia, y tienen puntos de contacto con las medidas uruguayas.

Aunque ninguno de los dos países aplicó una cuarentena obligatoria, en la práctica, en un principio la población se comportó y actuó de forma voluntaria. En los primeros meses, tanto en un país como el otro, se exhortó al distanciamiento social, se les pidió a los adultos mayores que se quedaran en sus casas y se apeló al teletrabajo. Suecia, además, prohibió las reuniones de más de 50 personas y luego, en noviembre, bajó el cupo máximo a ocho. A esa altura del año, otras restricciones, como la imposibilidad de vender alcohol después las 22 horas y el cierre de la hostelería y los clubes nocturnos después de 22.30, acompañaron la medida. En Uruguay, se prohibieron las aglomeraciones, y sobre fin de año se votó una ley limitando el derecho de reunión. Además el gobierno trasladó una recomendación de evitar reuniones de más de 10 personas en Navidad y año nuevo.

Respecto a la educación, las clases en los liceos del país europeo se pausaron aproximadamente tres meses, pero las guarderías y las escuelas jamás cerraron. La apuesta por la virtualidad volvió a cobrar fuerza en diciembre pasado, con un nuevo aumento de contagios en el país.

El caso uruguayo fue ejemplo en el retorno a la presencialidad apenas un mes después del parón de marzo 2020. Este año el gobierno también pisó firme con la idea de alcanzar una presencialidad plena y llegó al 93% en primaria, pero enseguida debió desacelerar y mantuvo suspendida la obligatoriedad en clases desde el pasado 17 de marzo.

En ambos países, la apertura de bares, gimnasios, restaurantes y shoppings se dio pronto. Suecia prácticamente no los cerró, mientras que Uruguay pasó algo más de un mes calmo y luego retomó la actividad, aunque con mayores protocolos que en el país escandinavo, sobre todo en cuanto a higiene y aforo. Incluso sobre fin de año se prohibieron las actividades de gimnasio bajo techo, por lo que miles de personas empezaron a entrenar al aire libre.

Niños cruzando una calle de la rambla

Al 28 de marzo de 2020, Suecia tenía más de 15 mil infectados y 1.765 fallecidos por el covid-19, en gran parte de residenciales. La suma de Dinamarca (7.695 y 370 hasta entonces) y Noruega (7.241 y 182) ni siquiera igualaban la incidencia del virus en el país, por lo que el pedido del confinamiento era cada vez más notorio. Sin embargo, Anders Tegnell, el principal epidemiólogo que encabezó la estrategia del gobierno, intentó "mirar a largo plazo" y sostuvo índices de aprobación positivos. Uruguay, por su lado, recién reportaba los primeros casos en algunos departamentos.

Aunque el recuento es de proporciones distintas y Suecia experimentó tres olas de rebrotes, Lacalle Pou compartió similitudes con la postura europea –a pesar de los pedidos de cuarentena obligatoria–, se mantuvo firme y acorde a su idea de "libertad responsable". La gran diferencia estuvo en que, en su caso, las cifras lo respaldaron durante un buen tiempo.

Hasta que llegó marzo

Al igual que Suecia, Uruguay atravesó un repunte de contagios en octubre, que se consolidó como tendencia en diciembre y enero, disminuyó tímidamente en febrero, pero retomó con más fuerza en marzo. 

Pasadas las consecuencias sanitarias que ocasionaron las fiestas, Suecia contaba con 518 mil casos reportados al 24 de enero y aumentó a 744 mil (un 43%) casi dos meses después. Uruguay, en cambio, tenía 37 mil confirmados y subió a más de 81.500 el domingo, lo que deja un aumento del 116%.

Adultos pasean en sus bicicletas

Marzo colocó a Uruguay en dos aristas: el país con la tasa más alta de casos nuevos en América Latina, pero también uno de los que comenzó su proceso de vacunación a mayor velocidad.

El primer punto lo posiciona actualmente a un escalón de Suecia con 402,61 contagios cada un millón de habitantes en los últimos siete días, contra 449,04 del país europeo, algo impensado en 2020 o incluso a comienzos de este año. También quedó a un paso en la estadística de casos quincenales, aquellos acumulados durante las dos semanas anteriores por cada millón de personas: 5.095,3 contra 5.872,8.

Casos confirmados por millón de habitantes

En casos acumulados por millón de habitantes, Uruguay está lejos, con 24 mil por millón de habitantes, contra 73 mil por millón de Suecia.

Casos acumulados de cada país

Si hablamos de muertes, la distancia con la que comenzaron el mes cada vez es menos visible. Entrado marzo, Suecia registraba en promedio 25,2 muertes a causa del covid-19 por día y Uruguay apenas cuatro. Sin embargo, hasta este lunes el dato indica que la diferencia se acortó a 16,5 (Suecia) y 11,4 (Uruguay).

Suecia acumula 1.300 muertes por millón de habitantes, un número alto pero no entre los peores del mundo (Bélgica suma 1.900, Reino Unido 1.800, Italia 1.700 y EEUU 1.600). Uruguay está lejos de esa cifra, con 228 muertes por millón.

Hoy, las muertes a diario por millón de personas preocupan más a Uruguay (3,21) que a Suecia (1.64). De hecho, hace exactamente un mes, la estadística arrojaba casi los mismos números, pero a la inversa (3,13 muertes diarias por millón de personas en Suecia y 1,48 en Uruguay). Suecia ha tenido una enorme caída en las cifras de muertes, y de hecho bajó la mortalidad de los que ingresan a terapia intensiva de 34 a 21%.

Nuevos casos diarios por millón

Un punto importante en ese sentido es que Suecia logró duplicar las camas de terapia intensiva desde menos de 500 (5,8 cada 100 mil personas, la cifra más baja de Europa, cuyo promedio es 11) a 1.100. Uruguay está en mucho mejor posición, con 22 camas cada 100 mil personas. Los CTI de Suecia estuvieron bajo presión, pero nunca se saturaron.

Vacunación

Las coincidencias entre Uruguay y Suecia también aparecen en el terreno de la vacunación. El primero administró, en la última semana, 0,45 dosis por cada 100 personas de la población total, según el sitio Our World in Data, y el segundo 0,28.

Dosis administradas por cada 100 personas en los últimos siete días

El rubro de dosis administradas por cada 100 personas desde el inicio de la vacunación –sin considerar el promedio semanal–, muestra que Suecia fue apenas más efectiva con 12,81 inyecciones por cada 100 personas desde que inició en diciembre contra 8,98 de Uruguay, que empezó en febrero.

Dosis administradas por cada 100 personas

Así y todo, con estas salvedades, el porcentaje de la población de uruguayos y suecos vacunados en cada país es casi el mismo: 9% y 10%. Aunque eso sí: el 3,8% de los suecos ya se vacunó completamente y para Uruguay ese número es cero.

 
REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...