21 de diciembre de 2019 5:01 hs

Por Natalia Gold y Agustín Herrero

Pablo Da Silveira era de los pocos integrantes del gabinete que estaban anunciados antes de la victoria de la coalición. Ahora, con el triunfo procesado y dentro del traje de futuro ministro de Educación y Cultura, planifica un quinquenio que lo tendrá como protagonista.

Sentado en una de las oficinas de la sede de Todos (el sector político del presidente electo, Luis Lacalle Pou), Da Silveira aseguró que quiere mantener a frenteamplistas en el ministerio y sostuvo que “no hay cambio educativo con los docentes en contra”. Pero aclaró que los que están sindicalizados “son una minoría”.

Entre otras cosas, anunció que presentará un documento con metas “antes de que asuma el gobierno o inmediatamente después” para que la ciudadanía conozca los planteos del nuevo mandato y el asunto deje de ser “una caja negra”.

Más noticias

A continuación, un resumen de la entrevista con El Observador.

¿Qué lugar quiere el nuevo gobierno que ocupe la cultura en el próximo quinquenio?

Vemos la cultura como un pilar esencial de la vida de cualquier sociedad y de la uruguaya, que es una sociedad que tiene mucho de autoconstrucción y autocomprensión. El Ministerio de Educación y Cultura tiene tres patas muy importantes, que tienen que estar en pie de igualdad en la importancia que se les asigna: educación, cultura y ciencia. Hay mucho por hacer en el terreno científico. Desde encontrar la mejor manera de estimular la tarea científica en Uruguay a hacer una reingeniería institucional. Un sueño que espero poder cumplir es cambiarle el nombre al ministerio y que pase a llamarse Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia, porque esa tercera pata ha sido la Cenicienta y es una mala cosa. No concibo el ministerio como “Educación y otras cosas”. 

¿Cómo está Uruguay a nivel de cultura?

No me importa hacer evaluaciones públicas sino prepararnos. Sabemos lo que queremos hacer, queremos fortalecer la vida cultural en todas las dimensiones. Queremos respetar su especificidad, pero al mismo tiempo sabemos que en un país de poca gente como el nuestro y de recursos limitados, si uno quiere fortalecerse a nivel cultural lo peor que podemos hacer es aislarla. No la podemos separar de otras áreas. Sin dejar de respetar su especificidad, queremos tender puentes con otras áreas. 

¿Por ejemplo?

Queremos fortalecer el turismo histórico cultural. A su vez, el grueso de la actividad turística se concentra en verano y hay que conseguir que haya un alto nivel en el año. Ahí tenemos un montón de cosas que hacer en conjunto con las autoridades que van a ocuparse del tema turístico, para desarrollar líneas de turismo cultural. Son cosas a conversar con el futuro ministro de Turismo, pero a mí me gustaría mucho desarrollar una línea de turismo histórico cultural vinculado al tema de las migraciones. Los lugares de las comunidades de inmigrantes en el país, las huellas de inmigraciones. Hay muchas cosas para recuperar y muchas comunidades que tienen este origen en Uruguay que tienen grupos de danza, canto, que necesitan apoyo. Y hay una demanda en el mundo de formas nuevas y distintas de hacer turismo. 
También nos gustaría fortalecer la línea de la diplomacia cultural. Si el presidente viaja a España en setiembre del año 2022, en mayo tienen que empezar a haber muestras de artistas uruguayos en ese país. Y cuando llegue, sería bueno que pudiera retribuir a sus anfitriones con una función de gala del Ballet del Sodre en Madrid. Uruguay es un país chico y a veces nos cuesta atraer al mundo. La llegada de producciones cinematográficas o series a Uruguay también nos da muchas posibilidades. Otro frente es la educación. Uno ve que en museos del mundo hay muchísimos escolares visitándolos. Acá es mucho menor esa presencia. 

Leonardo Carreño

¿Se deben mejorar los salarios de los artistas?

Hay que mejorar los estímulos económicos. La idea de los fondos concursables es buena y no siempre ha sido bien ejecutada. Queremos seguir esa línea y fortalecerla. La idea de conectar con otras formas de actividad sirve para tener líneas de financiamientos para que artistas plásticos y músicos vayan a escuelas. Va en esa idea de dar mejores oportunidades y diversificar sus ingresos. 

Así como sucedió con Martín Inthamoussu, ¿se plantea mantener a otros jerarcas de gobiernos frenteamplistas?

La respuesta es sí. No quiero dar nombres porque este es un proceso en el que todavía estamos y hay que respetar a los socios de la coalición. No hay que andar manoseando nombres, pero sí estamos haciendo todo esto con una cabeza que incluye tres ideas fundamentales. Por un lado, mejorar la calidad de lo que se está haciendo. También traer gente joven. Yo estoy haciendo una apuesta que me encanta de poner como director de Educación (Gonzalo Baroni) a una persona joven, muy formada, con experiencia gremial, de cogobierno universitario, con experiencia política, economista pero formado en educación en Inglaterra. Es un perfil bien distinto al habitual de un director de Educación y significa un descenso en edad muy importante. Lo tercero es una cabeza abierta en términos políticos. Si creemos que alguien ha hecho bien las cosas no le preguntamos a quién votó o no nos importa saber que no votó a la coalición. 

Se ha mencionado el nombre de Mariana Wainstein para la Dirección de Cultura, ¿qué tanto se avanzó en su designación?

Me encantaría tener a Mariana en el ministerio pero hay algunas cuestiones que hay que resolver antes para que eso pueda ocurrir. 

¿Cómo será su relación con los sindicatos de la educación? 

Ahí hay tres cosas. Los docentes, que para nosotros son obviamente un actor fundamental de la vida educativa, con los que queremos dialogar mucho, a los que queremos escuchar mucho. Y tenemos una voluntad muy firme de tratar de mejorar las condiciones del ejercicio de la docencia en Uruguay. Es muy duro ser docente hoy en el país. En segundo lugar, están los sindicatos que son organizaciones esenciales en la vida de una democracia y que son una realidad variada. Creo que es un error hablar de “los sindicatos de la enseñanza”. Hay una variedad de sindicatos, algunos con altos niveles de representatividad, otros con bajísimos niveles de representatividad. En Uruguay hay más de 60 mil docentes y está bueno tener datos sobre niveles de afiliación o la cantidad de gente que ha votado en la elección de autoridades de distintos sindicatos, para ver que hay sindicatos con mucha más representatividad que otros en la educación y ese es un dato relevante. En tercer lugar están las dirigencias sindicales, que son pasajeras y ahí hay también actitudes muy diferentes. Nosotros tenemos una conversación pendiente con la dirigencia sindical de magisterio, que plantean preguntas, dudas y eventualmente alguna crítica muy razonable. Hay que sentarse a conversar, intentar persuadir y dejarse persuadir. Hay otras dirigencias sindicales que ya decidieron, sin conocer nuestras propuestas más allá de algunos titulares de prensa, que está todo mal, que somos los peores, terriblemente malintencionados y se dedican a descalificarnos. 

¿Se refiere a Fenapes?

No voy a dar nombres. Es una pena porque lo que va a pasar es que se van a autoexcluir. 

¿No los complica a ustedes no tener diálogo con ciertos dirigentes sindicales?

Estamos dispuestos a conversar con todos y muy orientados a generar un proceso de cambios que estamos seguros que va a ser bueno para el país, que va a mejorar la actividad docente y, lo más importante, va a mejorar los resultados para los alumnos y sus familias. Si alguno se pone en la posición de decir que no tiene nada de lo que hablar, no somos nosotros los que excluimos, son ellos los que van a quedar excluidos de un proceso que está bueno para el país. Es una pena para ellos. 

¿Cree que Fenapes no tiene golpe de efecto en paros y conflictos?

Es un actor más del sistema educativo, que está en el mapa. Pero pensar que el futuro de la educación pase por lo que hace Fenapes es un error de enfoque. Hay factores mucho más importantes que Fenapes para entender qué pasa en la educación en el Uruguay y analizar lo que puede pasar en los próximos años. Tema liquidado. 

Los docentes, como en todos los ámbitos de la sociedad, se agrupan.

Los docentes sindicalizados son una minoría del total de docentes. Es mucho más importante el estado de opinión que se genere entre los docentes en su conjunto que cualquier otra cosa. Eso sí es enormemente importante y nosotros vamos a hacer todos los esfuerzos que estén a nuestro alcance para entendernos con los docentes, para transmitir nuestro punto de vista, para escucharlos y para tratar de tomar medidas que mejoren sus condiciones. No hay cambio educativo con los docentes en contra.

¿Cómo llegan a esos docentes?

Hay muchos caminos. Por ejemplo, si ustedes leen tanto el programa original del Partido Nacional como el compromiso de la coalición hablamos de fortalecer las Asambleas Técnico Docentes y hay también otros caminos que tienen que ver con generar espacios a nivel de centros y demás. Todo eso nos va a importar muchísimo. Acá la idea de que venimos con una aplanadora a tratar de pasarlos por arriba es una fantasía inventada por algunos. No es la actitud de ninguno de los que estamos tratando de llevar esto adelante.

Leonardo Carreño

¿Los cambios en la gobernanza de la ANEP que se han anunciado son intocables? ¿O en ese diálogo con los sindicatos pueden ser modificados?

Ya hemos venido haciendo cambios (en el programa), por lo cual creo que ha quedado bastante clara nuestra actitud de construir acuerdos y de ser flexibles. Ahora hay una cosa que tener claro: gobiernan los representantes de los ciudadanos, no los sindicatos. 

Se van a eliminar los consejos. ¿Estas direcciones serán unipersonales o habrá subdirectores?

No son cosas incompatibles. Va a haber un director general por cada subsistema pero, obviamente, gobernar cada subsistema no es una tarea que hace una sola persona. Entonces, cada director va a tener, en primer lugar, un subdirector administrativo. Así también existe alguien que lo pueda suplantar en el caso de ausencias y cosas por el estilo. Por otro lado, el director general va a tener un equipo de trabajo para llevar adelante su tarea.

¿Eso no sería lo mismo que en la actualidad? ¿Se mantiene lo que sería el director y un consejero político y se elimina lo que sería el consejero en representación de los docentes?

No, es un esquema totalmente distinto. Primero porque el director general va a estar en el Codicen de manera regular. Y segundo, porque va a haber un problema de responsabilidad personal. La multiplicidad de órganos colectivos y la cantidad de gente que tiene ANEP hace que las responsabilidades se diluyan. Ahora se pasan la pelota y al final nadie es responsable.

En economía, por ejemplo, el nuevo gobierno propone un ahorro de US$ 900 millones para el primer año. En educación, ¿qué meta cuantitativa proponen para este quinquenio?

Recién estamos mirando en detalle las cuentas y, además, estamos teniendo novedades casi todos los días acerca de decisiones que toma el gobierno saliente que afectan las cuentas públicas. Lo que sí hay es un compromiso que mantenemos que es que el ahorro que este gobierno pretende hacer no va a afectar la disponibilidad de recursos para la educación. ¿Cuánto más se puede llegar a subir? Si fuera por mí, todo lo posible. Pero eso va a depender de las condiciones fiscales. 

Pero más allá de lo económico, con metas cuantitativas me refiero a las vinculadas a matrícula, egreso y aprendizaje.

Todo eso vamos a trabajarlo en un documento que va a estar pronto para principios de 2020.

¿Ahí se planteará cuánto se proponen subir la tasa de egreso de bachillerato, por ejemplo?

Va a haber metas, vamos a ver de qué modo van a quedar formuladas. Se publicará antes de que asuma el gobierno o inmediatamente después. Queremos sí tener la idea de que haya un Plan Nacional de Educación de modo que el país entero conozca cuál es el rumbo, a dónde vamos y qué es lo que aspiramos a lograr. 

¿Ese documento también se elabora con los socios de la coalición?

Ese documento se elabora con los socios de la coalición y en diálogo con otros. Además la idea es presentarlo en el Parlamento. Cuando nosotros hablamos de aumentar el control ciudadano sobre la educación, hablamos sobre este tipo de cosas. La educación tiene que dejar de ser una caja negra.

¿Cómo será el cambio de gobernanza en el Ineed?

Estamos conversando y prefiero no adelantar. De hecho, este lunes nos vamos a juntar con las autoridades para escuchar su versión de todo lo que ha pasado. Vamos a definir luego una línea de acción.

¿Por qué el Plan Ceibal pasará a órbita del MEC?

Eso se trata de algo más general que el Plan Ceibal. Hay muchos programas que cuelgan de Presidencia y eso tiene problemas constitucionales. Cuando un programa está ahí escapa al control parlamentario, en cambio cuando un programa depende de un ministro está bajo control parlamentario. Nosotros creemos mucho en el control parlamentario.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos