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Acusaciones y lucha de poderes: la historia detrás de la salida de Signorelli

La trama que terminó con la salida del entrenador de la selección uruguaya de básquetbol, que también incluyó discusiones por el capitanato y por los viajes en avión

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03 de octubre de 2018 a las 12:10

“Marcelo, me cansé. Me cansé de escuchar a Batista, de escucharte a vos, los rumores. Todos los meses vivimos con la misma historia. Se terminó”. El técnico de la selección miró con cara de incredulidad. La palabras del presidente de la Federación Uruguaya de Básquetbol, Ricardo Vairo, lo dejaron sorprendido. Era el fin de un viaje plagado de ilusiones, que estaba a dos partidos de poder clasificar al Mundial.

La era de Signorelli al frente de la selección tenía su fin. ¿Qué fue lo que precipitó las cosas? Una historia de lucha de poderes, egos, capitanes y viajes en avión.

El capitanato

La historia comienza con la primera medida que tomó Signorelli como técnico de la selección. Decidido, llamó a Bruno Fitipaldo. “Fiti, te quería comunicar que vas a ser el capitán del equipo”, le dijo el técnico al jugador surgido en Malvín.

Jamás imaginó lo que vendría atrás de la noticia. Cuando se vieron por primera vez, Batista le pidió al entrenador el capitanato. Pero no había marcha atrás. Signorelli le explicó al pívot que no iba a cambiar de líder.

Acto seguido el DT informó a Fiti de la charla para que tuviera conocimiento de lo que había pasado con su compañero.

Sobre el tema, Batista dijo a Referí: “Nooooo, nada que ver. Hace dos años que tengo mala relación con esta persona. Se lo dije en la cara, no por atrás, pero me guardo lo que le dije porque así son los códigos que me enseñaron cuando empecé a jugar”.

Sin marcha atrás

Lo cierto es que la relación entre Signorelli y Batista jamás tuvo marcha atrás. Pese a que se intentó mediar entre las partes, la relación se cortó.

Al poco tiempo Esteban fue requerido por un medio argentino y se despachó con una declaración que pegó duro en el cuerpo técnico diciendo que habían “citado cinco enanos”. A partir de ese momento la relación se rompió para siempre. Hoy, con el diario del lunes, Signorelli admite que debió tomar medidas.

“Lo podría haber sacado a Batista, sin duda”, reveló a Referí. “Mirando atrás tal vez no debería haberlo citado más. Pero te tienen que bancar de atrás”, dijo el técnico en Sport 890.

Signorelli adujo que el jugador tiene dialogo directo con el presidente de la Federación. En la última conversación, antes del partido contra México, Batista le dijo algunas cosas a Signorelli que quedaron en la intimidad, según reveló el entrenador.

Pese a las diferencias, el entrenador dejó algo en claro: “Batista siempre jugó para ganar, nunca bombeó. Después, lo que hablaba con Vairo no lo sé”.

Los viajes

Otro de los detonantes que argumentaron los dirigentes a Signorelli para darle de baja fue el referido a que el técnico viajó en primera clase mientras los jugadores lo hicieron en económica.

La historia se remonta atrás. A poco de un viaje a Japón, el base Jayson Granger comunicó que no podía jugar. Signorelli llamó al capitán Fitipaldo y le dijo: “Fiti, está el pasaje de Jayson en primera clase, ¿a quién se lo damos?”. El jugador respondió: “Anda vos”.

El viaje a Estados Unidos

En el viaje a Estados Unidos la delegación fue primero de Montevideo a Panamá. Kiril Wachsmann iba en la puerta de salida de emergencia donde el lugar es más amplio para estirar las piernas. Hatila Pasos no tenía puerta de salida para poder estirar las piernas, pero habló con la azafata y le permitieron ocupar otro lugar. Después, en el vuelo Panamá-Las Vegas pasó lo mismo.

“Al regreso viene Álvaro Abdala y me dice que había tres pasajes en Ejecutiva. Y le dije vamos a darle esos asientos a los jugadores. Subimos al avión y le pedimos autorización a la azafata. Nos autorizaron y vinieron ellos en Ejecutiva en el primer tramo del viaje”, dijo Signorelli.

La delegación hizo una escala de cinco horas en Panamá. Al abordar el último vuelo se vuelve a gestionar el cambio de asientos. La azafata autorizó pidiendo que se cambiaran de asientos luego de despegar. Signorelli dijo que en ese momento, producto del cansancio, se durmió profundamente. “Ningún jugador me vino a decir algo ni se quejó. Yo no soy Popovich, siempre viajo en económica”, reveló a Referí.

La protesta

Esteban Batista no fue a ese viaje, quedó en Montevideo preparando el juego contra México, recuperándose de una lesión. El pívot le dijo a 180 que el hecho de que los técnicos viajaran en Business desde Panamá a Montevideo y los jugadores más altos del plantel lo hicieran en económica generó comentarios. Esteban llevó la voz cantante a la hora de reclamar. “Si sos referente tenés que serlo para estas cosas”, comentó.

Fue la gota que terminó desbordando el vaso. El presidente Vairo se cansó de las quejas y protestas que le llegaban.

Signorelli dice no tener dudas de que hubo una operación contra él. "La vi venir, la veía venir. No tengas dudas que hubo una operación”.

Batista respondió en nota con Referí: “me extraña lo que dice esta persona porque ayer dijo que yo no tenía nada que ver y ahora anda diciendo que soy culpable como si yo fuera el que maneja la Federación”.

La historia concluyó con la salida de Signorelli. Su acusación de que la mala relación con Batista fue el detonante. Y la respuesta del jugador a través de Referí: “yo hablo en la cancha. Lo que piense de conspiraciones esté muy lejos de mi proceder”.

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