Al menos 29 personas fueron detenidas este sábado por los incidentes que se registran en los alrededores del estadio Monumental, que llevaron a aplazar al domingo el decisivo partido de la final de la Copa Liberadores entre River Plate y Boca Juniors, informaron a Efe fuentes policiales.
Sin embargo, y mientras futbolistas de Boca eran tratados por personal médico y autoridades de los equipos y la Conmebol debatían qué hacer con el partido, una multitud de personas fue congregándose a las afueras del estadio. Muchas de ellas provocaron fuertes enfrentamientos con los agentes policiales.
Con el estadio lleno de hinchas en sus localidades esperando que comenzara el encuentro, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) postergó dos veces la hora del comienzo del partido, que originalmente se fijó para las 17.00 hora local. Finalmente optó por aplazarlo hasta el domingo a las 17.00.
Superclásicos violentos
En el anterior encuentro por la Libertadores entre ambos archirrivales en 2015, los jugadores de River fueron atacados con gas pimienta cuando salían al campo de juego de la Bombonera para disputar el complemento en instancias de octavos de final entre Boca y River. El hecho terminó con la suspensión del partido que se le dio por ganado a River y la descalificación de Boca.
La sanción de la Conmebol fue más blanda de lo que se esperaba e incluyó el castigo de jugar cuatro partidos como local sin público y una multa. Por aquél incidente, la Bombonera fue clausurada.
Tras una investigación se pudo identificar al agresor, Adrián Napolitano, alias "el panadero", un conocido hincha del club xeneize. El agresor introdujo el gas por un agujero de la manga y luego del ataque huyó del estadio disfrazado con ayuda de otros hinchas, según se pudo reconstruir mediante las cámaras de seguridad.
Napolitano fue condenado a tres años de trabajo comunitario, igual que los tres cómplices que lo ayudaron a escapar. Todos fueron además expulsados como socios de Boca Juniors.
Aquél inédito ataque a jugadores fue perpetrado al término del entretiempo cuando el partido iba 0-0 lo que significaba la clasificación de River a los cuartos de final tras haber ganado en la ida 1-0. Ese episodio avergonzó a Argentina y dañó la imagen del fútbol local en el mundo.
El bochorno se repitió este sábado con la lluvia de piedras que recibió el micro de los jugadores de Boca por parte de la hinchada de River. El incidente terminó con tres jugadores heridos y varios afectados por los gases lacrimógenos que lanzó la policía y que se colaron dentro del micro cuyos vidrios terminaron destrozados.
Debido a la violencia en el fútbol la presencia en los estadios de los simpatizantes visitantes está vedada desde el 2013.