Si de usted dependiera cambiaría la forma en la que se hacen las recorridas de la campaña.
Tal vez me critiquen mis amigos del interior, cada uno quiere que vaya a su zona y está bien el contacto directo del político con la gente, pero no se puede descuidar, como lo hemos hecho desde época inmemorial, Montevideo y Canelones.
"Sartori tiene que ser un activo legislador y tiene condiciones para eso. Si pone todo su esfuerzo, va a ser la estrella del Senado"
¿En el sartorismo tienen esto en cuenta a la hora de armar sus recorridas?
Sí. Estamos poniendo foco en los barrios de la periferia. Lo hicimos desde la interna.
Leonardo Carreño ¿Creen que pueden retener la votación de la interna para el 27?
Pienso que sí. Si Juan Sartori se hubiera incorporado a la militancia política antes y no a último momento, no tengo dudas de que hubiera ganado la interna.
Hay quienes son incrédulos en cuanto al rol de Sartori en el Senado. ¿Va efectivamente a concurrir a las sesiones?
Él tiene que ser un activo legislador y tiene condiciones para eso. Si pone todo su esfuerzo, va a ser la estrella del Senado. Se hacía necesaria la renovación y vino con Luis Lacalle Pou y Sartori, sin perjuicio de que reconozco la labor de todos dentro del partido. Los líderes más importantes del Partido Nacional son Lacalle Pou y Sartori. Aquí hay una cultura de partidos. Nadie, por más potente que sea desde el punto de vista económico y financiero podría crear un partido de la noche a la mañana. No quiero mencionar a nadie porque respeto a todos los que han creado partidos nuevos.
"Nadie podría dominar a un partido utilizando cualquier tipo de estrategia, porque el dinero no es todo en política"
¿Esa no fue la crítica hacia un empresario devenido en político que se tiró como precandidato luego de vivir casi toda su vida en el exterior?
No, esto que estoy diciendo no es para nada comparable con la situación de Juan Sartori. Con Sartori nunca quisimos crear un partido nuevo. Nadie podría dominar a un partido utilizando cualquier tipo de estrategia, porque el dinero no es todo en política. Se necesitan ideas, propuestas, proyectos que convenzan a la gente. Sartori además siempre fue profundamente blanco aunque nunca se haya dedicado a la política. La madre de Juan, Rosina Piñeyro era fanática wilsonista. Y siempre fue un gran lector del Partido Nacional. También lo es por una cuestión genética porque uno de sus bisabuelos, Santiago Sartori, fue servidor de Aparicio Saravia en 1904. Juan no es alguien ajeno al partido como se lo quiso pintar mediante ataques furibundos.
Una vez terminada la elección interna hubo que apelar a recomponer vínculos. ¿Pudieron hacerlo? Me refiero especialmente al vínculo con Lacalle Pou.
Hay una relación excelente ahora. En la campaña tuvimos que soportar ataques que no están dentro de las normas habituales. No hubo cosa que no le dijeran a Juan.
Camilo dos Santos ¿Hubo borrón y cuenta nueva?
La confianza no se logra de la noche a la mañana. No es el caso de Luis Lacalle, que nunca dijo una palabra que pudiera herir la susceptibilidad de Juan. Lo mismo de otros compañeros, como Luis Alberto Heber. Pero a otros se les fue la moto. Hoy las rispideces son historia.
¿Sienten que el sartorismo es tenido en cuenta dentro del Partido Nacional o podrían ser más considerados?
En el Directorio no nos sentimos desplazados ni nada que se le parezca. Cuando se trató de armar el programa único en las principales áreas hubo una aceptación de nuestras propuestas.
El candidato a diputado por Cerro Largo Marcelo Maute Saravia tuiteó que sentían que no eran muy tenidos en cuenta. ¿Comparte esa visión?
De ninguna manera. Fue un error de él, que fue rectificado de inmediato cuando lo llamé y le di determinada información. Sartori y yo tenemos diálogo permanente con Luis Lacalle y con Beatriz Argimón tenemos excelente relación.
"Nos agarraron para la chacota con la tarjeta Medicfarma y en todos los países con mayor justicia social existe. No la inventamos nosotros, hicimos un copio y pego y aquí nos trataron como demagogos"
Mencionaba las propuestas. Medicfarma no se las llevaron.
Poca cosa no nos llevaron. El doctor Humberto Alfaro, dirigente de Rocha, hizo un balance donde dice que el 83% de nuestras propuestas están en el programa Lo que nos une. No nos llevaron varias cosas, pero son minoría. Las más notorias son algunas propuestas que tienen que ver con los 100 mil empleos, la tarjeta Medicfarma y otras de menor importancia. Pero igual vamos a seguir insistiendo.
Tienen previsto hacerlo si llegan al Parlamento.
Porque estamos convencidos de que son propuestas viables. Nos agarraron para la chacota con la tarjeta Medicfarma y en todos los países con mayor justicia social existe. No la inventamos nosotros, hicimos un copio y pego y aquí nos trataron como demagogos.
Lo que más se criticó fue salir a repartir la tarjeta antes de la interna.
Pero decía que iba a tener validez en “tal circunstancia”. Nosotros no hicimos ningún engaño. Como Sartori no ganó, vamos a presentar un proyecto de ley para establecer una tarjeta para proporcionar medicamentos gratis a la universalidad de los pasivos. Y yo quiero sumarle que tenga un chip con el que se acceda a la historia clínica.
Leonardo Carreño Si lo blancos no llevaron la propuesta para el programa, ¿cómo van a obtener los votos para que se vote en el Parlamento?
Si es gobierno, vamos a insistir para que sea el Poder Ejecutivo el que mande ese proyecto. Si no lo es, vamos a presentarlo y no es por ser insistentes de más. Vamos a hablar con todos los partidos.
Sartori dijo en radio Montecarlo que si era electo senador no se iba a atener a la disciplina partidaria. ¿Eso no afecta la unidad?
Yo pienso lo mismo. Estoy a favor de la unidad partidaria pero la Constitución establece que el legislador no tiene intermediarios y tiene que decidir conforme a su propia conciencia.
¿Cómo quedó el vínculo con Óscar Costa luego de su renuncia por los audios de sus conversaciones con la exeditora de Ecos, Magdalena Herrera?
Óscar, por su forma de ser, usó una palabra que de repente ofendió pero fue solo por una palabra. Fue una palabra de más, pero tampoco hay que condenarlo a cadena perpetua.
"Una palabrita de más, ¿es motivo suficiente para excomulgar de por vida a una persona que en el balance da un resultado positivo por su gestión?", dijo sobre Oscar Costa y el episodio de los audios con la editora de Ecos, Magdalena Herrera
¿Le gustaría volver a trabajar con él?
Es un recurso humano muy importante, una persona con valores, muy trabajador, profundamente blanco, nacionalista. Si se le compara con episodios mucho más gruesos, no tiene la relevancia que se le atribuyó. Una palabrita de más, ¿es motivo suficiente para excomulgar de por vida a una persona que en el balance da un resultado positivo por su gestión?
Pero ahí también estaba el trasfondo de las directrices que él le estaba dando a Herrera.
Ese fue un lío empresarial interno. Yo ni sabía que existía Magdalena Herrera. Para Todo por el Pueblo ese portal nunca existió.
¿Hubiera sido conveniente para el sector que Costa hubiera sido llamado al Comité de Ética?
Sí porque ahí él hubiera salido libre de toda atribución de intencionalidad.
¿Cuál es el vínculo ahora con él?
Es afiliado al Partido Nacional y lo va a seguir siendo porque es blanco y siempre lo fue. Con la gestión política de Todo por el Pueblo no tiene ningún tipo de participación. Me dolió la decisión, hubiera querido que el tema se resolviera de otra manera.
¿Cuánto piensan en la campaña de 2024?
No tengo dudas de que Sartori va a ser el candidato único del Partido Nacional y va asumir como presidente el 1 de marzo de 2025.
¿Con qué fin volvieron a hacer encuestas telefónicas?
Todo lo que estamos haciendo está enfocado al 27 de octubre. Después vamos a hacer lo mismo y redoblar la apuesta para el 24 de noviembre. No hemos hecho nada, porque sería ilógico hacerlo desde ya, para la campaña de 2024. Seríamos unos desubicados. El momento oportuno va a ser después de la elección de mayo. Ahí tenemos que ponernos a pensar en el 2024, sin hacer campaña política.
¿Van a volver a contratar a Juan José Rendón?
Pienso que no. Nos hizo un informe que no condice con la realidad del país. Se le pidió un estudio sobre la realidad y determinadas pautas. Será muy brillante, no lo pongo en duda. Pero el informe que nos hizo está despegado de la realidad uruguaya. Yo no lo consultoría más.