Un golpe de timón y a cambiar el rumbo. La emprendedora Virginia García Morales (50) decidió redefinir el corazón de su desarrolladora de software Alinea. Fue así que decidió dejar de ofrecer soluciones en la nube para constructoras con las que había iniciado su emprendimiento hace dos años e incursionar en el mundo de la factura electrónica.
Alinea se lanza al creciente negocio de la factura electrónica
Virginia García Morales comprobó que el mercado de la construcción local no estaba preparado para su software y decidió cambiar de rumbo hacia el prometedor segmento impulsado por el gobierno electrónico