América Latina se encuentra en un momento demográfico único en su historia con una población en edad de trabajar creciente y productiva y, aun, relativamente pocos mayores que mantener.
Este momento, denominado “bono demográfico” ofrece unas ventajas económicas muy importantes. Europa lo vivió en los años 60 y 70, al igual que Japón. EEUU más tarde.
La pirámide de población será una ayuda para el crecimiento económico de la región durante los próximos años, pero los cambios en natalidad y esperanza de vida, y la experiencia de países desarrollado, deben hacer pensar bien a la región como aprovechar este momento.
Si en 1970 había 10 personas en edad productiva por cada mayor, en 2050 esa cifra habrá caído hasta poco más de tres.