El plantel de Nacional cerró con un fuerte aplauso de todo el grupo el mal ambiente ocasionado este martes por la mañana cuando los jugadores Horacio Peralta, Anderson Silva y Jonathan Charquero tuvieron un encontronazo y se fueron a las manos.
Por la tarde Juan Ramón Carrasco concurrió a Los Céspedes –el DT no estuvo en el movimiento matinal- e intentó recuperar el clima normal de trabajo.
El entrenador primero habló ante el plantel y luego los tres jugadores hicieron sus descargos ante el grupo, lo que terminó con un fuerte aplauso de todos. Después de las palabras se realizó un entrenamiento normal.
Ahora serán los directivos quienes determinarán si los futbolistas reciben algún tipo de sanción, luego de que el gerente deportivo del club, Daniel Enríquez, presente un informe de los hechos.