La Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia resolvió ayer aplicar a Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) la mayor multa desde que esa repartición del Ministerio de Economía fue creada en 2009, luego de comprobar que la empresa incurrió en una “práctica anticompetitiva” hace más de cuatro años, denunciada en ese entonces ante la Dirección General de Comercio por la empresa Osanil –eximportadora de Heineken–. FNC estará obligada a pagar en los próximos días una sanción de 10 millones de Unidades Indexadas, equivalentes a unos US$ 1,36 millones a valores de hoy, tras comprobarse que incurrió en “abuso de posición dominante”.
Desde FNC dijeron a El Observador que resulta “sorpresivo” lo dispuesto por la Comisión teniendo en cuenta que en la instancia definitiva “reitera casi textualmente lo contenido en el proyecto de resolución de noviembre de 2012, sin haberse efectuado consideraciones respecto a los argumentos oportunamente presentados por FNC”. Además, agrega que la empresa “seguirá defendiendo su posición y va a responder lo dispuesto en la resolución interponiendo los recursos pertinentes”.
El procedimiento habilita al sancionado a presentar un recurso de revocación ante la Comisión, o un recurso jerárquico ante el Ministerio de Economía, informó a El Observador el integrante de la Comisión, Sergio Milnitsky.
También puede recurrir en última instancia ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo para solicitar la anulación de lo actuado.
Milnitsky explicó, no obstante, que los recursos “no tienen efectos suspensivos” que retrasen el pago de la multa, y que si alguna de las instancias de apelación resulta favorable a la empresa se procede a la devolución del importe abonado.
De acuerdo a la investigación realizada, el fabricante de cervezas nacional “limitó” el acceso de la cerveza importada Heineken, a comercios del sector “miniservicios”, por medio de una bonificación diferencial a los minoristas que excluyeran esa marca de sus góndolas. Según la resolución del órgano desconcentrado dependiente del MEF, a la que accedió El Observador, FNC “ofrecía bonificaciones (premios en productos) a comerciantes minoristas, a cambio de la limitación de la venta o incluso exhibición de productos – cervezas de sus competidores”.
Para ello se valió se su “posición monopólica en el período 2007 y 2008 en la producción nacional de cerveza, y una posición dominante en el mercado relevante, expresada principalmente en una participación de entre 97% y 98%”. La bonificaciones en general “rondaba en torno al 2% de las ventas, e incluso en ocasiones se podía ver aumentado dicho porcentaje por la eliminación total de venta”, agregó.
Milnitsky dijo a El Observador que la práctica se comprobó no en las grandes cadenas de supermercados, pero sí en los comercios minoristas, con especial incidencia en minimercados, tiendas en estaciones de servicio y similares. La Comisión desestimó otras seis presuntas prácticas anticompetitivas denunciadas por Osanil en contra de FNC al no poder ser comprobadas, o por considerarlas no pertinentes en el ámbito de su competencia.