El pasado 12 de setiembre el exjugador de la selección pidió reducir la pensión de su hijo de 17 años a $ 5.660 ya que aseguró que no tiene "ingreso alguno" ni "bienes o inmuebles" y alegó que lo mantiene su esposa, según se lee en un documento que Arévalo presentó a la justicia y al que accedió El Observador.
Sin embargo, la defensa de Vidal y sus dos hijos marcaron a las autoridades que Arévalo no presentó pruebas sobre su situación económica en una declaración jurada, como le habían reclamado, y pedirá una pericia judicial para corroborar sus bienes, entre los que aseguran se encuentran dos apartamentos que compró recientemente y que el futbolista puso a nombre de su esposa.
"No hay equipo que me contrate"
Por otra parte, el jugador pidió la reducción de la pensión de su segundo hijo con Vidal debido a que no tiene hoy "trabajo alguno con el que pueda afrontar un pago mayor".
"Tengo 41 años y ya no hay equipo que me contrate. De hecho, como vamos viendo ya todos los jugadores de mi edad, se han retirado y comienzan la odisea de poder ver cómo rehacer su vida para auto sustentarse, algunos con mayor suerte que otros", explicó Arévalo en su respuesta judicial.
Arévalo sostuvo que tras más de 20 años de carrera no le quedaron "respaldos ni bienes de clase alguna" y está buscando "un trabajo digno para vivir".
Además, expresó que tiene "costos extras" por sus "dos nuevos hijos", que: "Agravan mi situación familiar quedando a cargo de mi cónyuge", y lo han llevado a solicitar préstamos "para poder vivir día a día".
"Es muy difícil decirlo, pero hoy quien se ocupa de la manutención de nuestro hogar es mi señora esposa con ayuda de sus padres encargándome yo del cuidado de los niños y la casa", lamentó Arévalo Ríos.
Por todo esto, el futbolista uruguayo indicó que "en la medida de lo posible" tratará de pagar 1 BPC de pensión a su segundo hijo, y declaró que la cantidad "podrá mejorarse en caso de que obtenga trabajo", pero "hoy es imposible solventar y menos aumentar".
La "carencia probatoria" que señala la familia
Días después de la respuesta del "Cacha", la defensa de la familia entregó un nuevo escrito en el que denuncia que el jugador no presentó su declaración jurada, y además contestó el reclamo de forma tardía, ya que tenía seis días para presentar su documentación desde el 23 de agosto, y respondió el 12 de setiembre.
Detallaron que, según el Código de la Niñez y la Adolescencia, la declaración jurada que solicitaron al futbolista debía señalar "el monto de sus ingresos ordinarios y extraordinarios, individualizando lo más completamente posible, si los tuviere, su activo y pasivo, tales como bienes inmuebles, vehículos, valores, participación en sociedades e inversiones de cualquier naturaleza".
Para la defensa, la respuesta de Arévalo "resulta indolente y peca de orfandad probatoria", además de que "omite" acreditar que su esposa lo mantiene a él y a sus hijos, así como presentar "prueba alguna" de los préstamos que declaró haber solicitado.
Por otra parte, indicaron que "es totalmente absurdo" el pedido del futbolista de reducir la pensión alimenticia a su hijo "si se tiene en cuenta su cuantioso estilo de vida".
Desde la sentencia de 2019, Arévalo sostiene que no tiene "la capacidad económica para hacer frente a las pensiones a las que él se había comprometido (y a las que está obligado)", pero la defensa sostiene que el futbolista siguió "manteniendo un alto nivel de vida", según se lee en una denuncia penal que presentaron por incumplimiento de los "deberes inherentes a la patria potestad" en febrero de 2021.
Como prueba de sus ingresos, los abogados presentaron 53 capturas de pantalla de publicaciones en las redes sociales del "Cacha", en los que muestra diversos regalos a sus hijos, autos nuevos, una casa que definen como lujosa, y cenas en restaurantes.
Por todo esto, los abogados de la familia de Carla Vidal solicitaron a la justicia que ordene una pericia contra Arévalo Ríos, para "corroborar la veracidad de la declaración presentada". Además, pidieron que esta investigación también indague a la esposa del deportista.
Según se lee en la respuesta, el jugador "adquirió dos inmuebles de alto valor, ubicados en los barrios Centro y Pocitos", pero cedió "estratégicamente" la titularidad a su cónyuge. La defensa pide que el perito responsable de la intervención contra la pareja inspeccione estos inmuebles.
Por último, a los abogados les "llama poderosamente la atención" cómo Arévalo "compareció y ratificó con su firma" la declaración que presentó a la justicia de Paysandú, debido a que el Juzgado de Familia de 12° Turno ordenó un cierre de fronteras en su contra el 24 de mayo de 2023 por sus deudas a la familia Vidal.
Por esto piden a la justicia que se aclare "cómo y en qué momento firmó Arévalo" ese documento, ya que de no comprobarse que lo hizo desde el exterior "podría configurar un hecho delictivo".
Cedida a El Observador Capturas de pantalla del Instagram de Arévalo Ríos usadas como prueba de su estilo de vida por la defensa de Carla Vidal
Arévalo pidió dejar de pagar la pensión de su hija mayor
Arévalo también pidió cesar el pago de la pensión a su hija de 23 años, debido a que la ley marca que esta retribución termina cuando un hijo cumple los 21 años de edad.
De todas formas, desde la defensa de la familia de Carla Vidal indicaron que Arévalo todavía adeuda la mayoría de los pagos a su hija de antes de que cumpliera 21.
En abril de 2019, mientras el futbolista jugaba en el Deportivo Municipal de Perú, la justicia falló a favor de Vidal y ordenó al "Cacha" a pagar una pensión de US$ 2.000 mensuales. Ambas partes también acordaron que Arévalo pagara alrededor de US$ 115 mil de los US$ 200 mil que le debía a la familia y que estaban retenidos, y el dinero restante fue liberado para el deportista.
Al principio Arévalo Ríos pagó lo que le correspondía, pero en marzo de 2020 depositó solo US$ 250 y luego dejó de pagar. Desde entonces no han recibido nuevos pagos.