Hecha la ley, hecha la trampa. Esta parece ser la nueva modalidad de pulseada entre el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y la población argentina ante cada nueva restricción a la salida de divisas. Y en esta medición de fuerzas, Uruguay entra como un convidado de piedra, tallando entre las presiones argentinas, la posibilidad de ser alternativa de servicios para los usuarios de la vecina orilla, y los problemas de la agenda bilateral.
Quienes quieran adquirir moneda extranjera para viajar tendrán que informar a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en la página web de este organismo sus datos personales, laborales y fiscales; motivo del viaje; tiempo de estadía; fecha de salida y regreso; identificación fiscal de la agencia de viajes u operador turístico donde se adquirió el paquete para viajar; medio de transporte, costo del traslado y forma de pago del mismo. La medida, publicada ayer en el boletín oficial, regirá desde hoy, dijo la agencia oficial de noticias Telam.
A través de los formularios y de la información que posee la administración, el organismo determinará la cantidad de divisas que puede adquirir el viajero.
Fuentes de agencias montevideanas dijeron advertir que las consultas empiezan a incrementarse y aseguran que en un par de semanas podrá medirse de mejor manera si esta inquietud se traduce en hechos y los viajes de argentinos desde Uruguay se multiplican. Lo mismo sucede con algunas agencias del litoral uruguayo, donde en varias de ellas el movimiento es importante.
En el caso de Turispay –con operaciones en Paysandú y Salto–, la cartera de clientes argentinos es importante desde hace 30 años, por lo que no es fácil asegurar que los controles del país vecino ya estén impactando como para hacer notorio el incremento de la demanda. Sin embargo, el titular de la agencia, Esteban Callorda, dijo que “es previsible que esta movida se produzca, porque ante las medidas restrictivas es lógico que los argentinos busquen la manera de evitarlas”.
Asimismo, explicó que generalmente los viajes grandes de los argentinos son planificados con tiempo y que en las próximas semanas ya estarán en plena zafra de vacaciones de julio. “Más allá de las trabas que pueda haber en Argentina, lo que buscan los viajeros es confianza y muchas veces la encuentran del lado uruguayo”, expresó Callorda.
Por su parte, agentes de Punta del Este dijeron que hay un fuerte impacto en las compras de paquetes turísticos por parte de argentinos, ya que la noticia de las nuevas trabas era de dominio público en el ambiente.
Sin embargo, otros operadores indican que no es tan sencillo atribuir las compras de pasajes y paquetes a la presión fiscal del gobierno de Cristina Fernández, porque cada vez hay más argentinos que viven en Punta del Este y ese puede ser el motivo.
Etapa de prueba
En cualquier caso, los que están accediendo a esta dinámica son ciudadanos de la vecina orilla de alto poder adquisitivo, según manifestaron los operadores turísticos. “Primero hay como una etapa de prueba que ensayan los empresarios o usuarios que viajan por negocios. Luego, si se encuentra el beneficio en la mecánica, se agregan los viajes turísticos”, aseguró un operador.
El agente consideró que se trata de una medida para desestimular el turismo hacia el exterior como parte de la arremetida para evitar la salida de divisas. De todas maneras, dijo que “a los argentinos les gusta salir y prefieren vacacionar fuera de su país”.