Según declaró a
El Observador Mariela Baute, directora de Tránsito de la
Intendencia de Montevideo, este año los controles se harán con dispositivos que permiten identificar el alcohol y la marihuana, aunque todavía no se van a poder controlar otro tipo de estupefacientes, como cocaína o éxtasis.
"Nuestro objetivo principal es conseguir que no se produzcan siniestros de tránsito pero, principalmente, minimizar los riesgos para que no haya ningún fallecido que (en una noche que) se supone es de festejo", dijo la jerarca.
La tolerancia con el consumo de alcohol es de 0%. El inspector le quitará el permiso de conducir al conductor que supere ese límite. La sanción mínima de retención de la libreta es por seis meses, aunque puede aumentar según la cantidad de alcohol consumido y en función de las veces que se haya cometido la infracción.
Sí se tratara de una primera infracción, la suspensión de la habilitación para conducir será de entre seis meses y un año. En caso de reincidencia, se extenderá la sanción "hasta el término de dos años", según la Ley de Tránsito. De existir una nueva reincidencia, "se podrá cancelar la licencia de conducir del infractor". Además se cobrará una multa que ronda los $ 16.000.
Una vez cumplida la suspensión, los conductores deberán realizar un examen psicofísico que evaluará su aptitud y actitud.