21 de noviembre de 2014 20:48 hs

Valentina está cómodamente sentada en una silla, mientras una peluquera le hace un brushing. Tal cual en un salón de belleza. Su amiga Jacqueline ojea una revista y espera su turno. El lugar es amplio, con alfombras violetas, mesitas con revistas de todo tipo, computadoras con WIFI, un estante con productos para el pelo, y en un rincón un montón de juguetes invitan a los niños a acercarse. El olor es agradable y también hay una heladera para comerse algo rápido y saludable, por si acaso. Detrás de una puerta de vidrio se observa cómo tres mecánicos revisan un auto y rápidamente comienzan a hacer su trabajo.

“Es la primera vez que vengo, me lo recomendaron. Es buenísimo porque muchas veces estamos con mil cosas y acá podés venir y aprovechar el tiempo. Lo que más me gustó fue el hecho de tener un lugar cómodo donde esperar mientras te lavan el auto, porque generalmente te quedás en la calle”, explicó a Emprendedores Jacqueline, usuaria de Ask Betty, el primer taller mecánico de Uruguay pensado para un público femenino, ubicado en la esquina montevideana de Avenida Italia e Ignacio Núñez.

Allí se brindan los mismos servicios para el auto a los que se está acostumbrado en un taller o gomería común -como mecánica integral, cambio de llantas y cubiertas, balanceo, alineación y cambio de aceite-, con la diferencia que además la cliente puede disfrutar de un espacio agradable, arreglarse el pelo, e incluso trabajar, mientras su vehículo es reparado.
Este emprendimiento comenzó a gestarse cuando Enrique Igarzabal, propietario de la empresa Volquetas Atlas, se dio cuenta de que las mujeres “que ahora manejan mucho más” no iban a los talleres, delegaban esa tarea a los hombres. “Pasaba en mi familia, con mis amigos. Después encontré un estudio estadístico en el mercado más desarrollado de automóviles, que es EEUU, que dice que la mujer participa mucho en la compra de su auto pero no en su mantenimiento”, relató el director de Ask Betty que lleva dos meses de abierto.

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Según Igarzabal es el único taller en su tipo en América. “Encontré un nicho, la idea es, al contrario de lo que se piensa, sacar ese concepto original de que es el hombre el que se encarga, y hacer que la mujer venga y se sienta cómoda. Nunca lo pensé como algo discriminador, sino como un mercado que se diversifica y ofrece servicios cada vez más específicos” recalca Irazábal.

El propietario de Ask Betty señaló que ha pasado que una mujer lleve el auto y, como le agrada la atención, su esposo le pide que también lleve el suyo. Si bien está claro el público al cual apuntan, porque hasta los camiones para remolque son de color violeta, este comprende, las mujeres son el 50% de sus clientes. La otra mitad son hombres y en muchos casos se han acercado personas mayores que optan por este tipo de atención. “Hemos hecho tres o cuatro cosas que hacen que sea distinto y al mismo precio que los demás. Hacemos que el hecho de llevar el auto al taller, que se hace porque no hay más remedio, se haga de la mejor forma. Lo que les interesa es que su problema esté resuelto”, añadió.

Nivel de confianza
En Ask Betty trabajan hoy 13 personas y los mecánicos, por ahora son hombres porque, según contó su dueño, no hay oferta de mujeres que realicen el trabajo. “La idea original era contar con mujeres, pero encontré que solo hay ingenieras mecánicas que están a un nivel superior de remuneración”, apuntó. Dos de las mujeres que se encargan hoy del lavado de los vehículos, se están preparando para en un futuro hacer ellas la parte de gomería. El director de Ask Betty hizo un estudio y concluyó que las mujeres no entrarían de la misma forma si hay mecánicos mujeres, porque “no llegan a ese nivel de confianza” que tienen en los hombres.

En Ask Betty no se cobra membresía, sino los trabajos puntuales y cuentan con promociones que se publican en su Facebook. También desarrollaron una aplicación para celulares, con Android e iOs, que brinda la opción de agendar fecha y hora para el taller además de llamar a la grúa. Si se le quedó el auto en algún lugar, por sistema de GPS la ubican y se lo van a buscar. El costo es de $ 700 dentro de Montevideo y $ 40 por kilómetro fuera de la ciudad. Para el lavado de los vehículos cuentan con una fragancia elaborada exclusivamente para la marca, que además venden en el local.

El sector de peluquería trabaja con productos Loreal y con el sistema estadounidense Blow Dry Bar, una solución rápida que comprende, lavado, brushing y peinado para mujeres que tienen poco tiempo. Si la persona lo pide, también se hacen cortes, pero no es lo habitual. El lavado más brushing sale alrededor de $ 200 dependiendo de si el pelo es largo o corto. Otra opción para hacer express es la manicura, que cuesta
$ 180, o simplemente el esmaltado de uñas por $ 60. El lugar tiene baños femeninos y masculinos y también hay cambiadores para bebés.

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