Mientras el rodaje de Avatar II y III, cuyo estreno está previsto para 2014 y 2015, respectivamente ya está en proceso, hay más novedades. Ahora también se anuncia la construcción de un parque temático de la película.
Según trascendió este martes, a partir de 2013 Walt Disney, en asociación con James Cameron y la unidad Fox Filmed Entertainment, comenzará la construcción de una sección dedicada a la película Avatar en su parque temático de Orlando. Allí se replicará el floreciente paisaje del filme.
“Nuestro objetivo es ir más allá de los actuales límites de la innovación técnica y dar a los que van al parque la posibilidad de ver, oír y tocar el mundo de Avatar con un sentido sin precedentes de la realidad”, dijo el director del film James Cameron en un comunicado.
El costo estimado del proyecto en Orlando que se construirá al interior de la zona Animal Kingdom, rondará los US$ 400 millones y su edificación llevará cerca de tres años.
El presidente de Disney Parks, Tom Staggs, adelantó que la tierra sería similar en extensión a la de Cars, (50 mil metros cuadrados).
Por su parte, el CEO de Disney Bob Iger, dijo que el acuerdo a largo plazo incluye la posible expansión de Avatar a otros parques de Disney en todo el mundo, aunque no hay planes inmediatos para hacerlo.
En principio, los atractivos del parque estarán basados en la primera película de Avatar, pero también en las dos que se están por rodar, con elementos bioluminiscentes típicos del universo de Pandora, y también con tecnología holográfica.
La iniciativa tiene sobrados argumentos para llevarse a cabo. La película que cuenta la lucha de la raza alienígena de los Na’vi contra unos seres humanos que quieren saquear sus recursos, recaudó casi US$ 3.000 millones a nivel global, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia, superando a Titanic.
Hacia el rodaje
En simultáneo, con la noticia del parque temático, esta semana también se conocieron algunos detalles de las futuras secuelas. Cameron adelantó que apostaría por los 60 fotogramas por segundo. “El 3D muestra una ventana a la realidad, e incrementando los fotogramas le quitaremos el cristal a esa ventana, haciéndolo todo sumamente más nítido”, explicó.
Agregó que ir a mayor velocidad en la filmación no supone un mayor costo de producción, en materia de cámaras y proyectores, sino simplemente una actualización de software. No obstante, señaló que el aumento de fotogramas multiplica la labor de postproducción necesaria para la consecución del largometraje.
La velocidad habitual de filmación es de 24 fotogramas. Recientemente Peter Jackson anunció, como una gran novedad técnica que El Hobbit se filmaría a 48 fotogramas por segundo. Ahora James Cameron parece doblarle la apuesta, en lo que parece una competencia de egos.