El jefe del gobierno italiano Silvio Berlusconi reconoció el martes por la noche el abrumador fracaso de su partido en las elecciones regionales parciales del domingo y lunes pero descartó una dimisión.
"Los resultados de las elecciones regionales han sido bochornosos para Forza Italia (ndlr: su partido) y la única respuesta es cerrar filas", dijo Berlusconi haciendo un llamamiento a sus aliados políticos que también resultaron perdedores en los comicios.
De las trece regiones en las que hubo votación, la coalición de derecha tenía ocho y quedó con dos: Lombardía y Venecia.