Las caras de alegría en la tardecita en el hotel NH Columbia, la sede que eligió la fórmula del Partido Nacional para esperar los resultados de las elecciones, se trocaron en caras serias cuando empezó a llegar la noche y con ella la presencia de la mayoría silenciosa que se agazapaba tras la votación del Frente Amplio. No solo la izquierda se acercaba peligrosamente a la mayoría parlamentaria sino que los blancos mismos no habían votado lo que les pronosticaban las encuestas.
En ese contexto, Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga se presentaron a una improvisada conferencia de prensa donde la fórmula no aceptó preguntas de la prensa y que fue definida por el candidato como un simple “mensaje”. A pesar de su cansancio y de su gripe, Lacalle Pou agradeció a los votantes, tuvo la deferencia de siempre con los militantes que le pedían una foto y consideró que “la ilusión esta intacta”.
“No se trata de sacar al Frente Amplio sino de llegar al gobierno porque creemos que somos mejores”, dijo Lacalle Pou y convocó las “mayorías sociales” por encima de los partidos De cara al escenario de balotaje, Lacalle Pou apuntó a los posibles pactos para que sus intereses crezcan en posibilidades. “Vamos a convocar al Partido Colorado, y también a los otros partidos. Al Partido Independiente y a los partidos menores”, afirmó. Poco después, llegó al comando el candidato colorado Pedro Bordaberry y enseguida Lacalle lo invitó a subir con él al escenario. Bordaberry aplaudió en varias oportunidades el discurso del candidato blanco y su gesto parece reflejar un mayor compromiso con los blancos que el que tuvo en el pasado balotaje. Lacalle Pou aprovechó la oportunidad para lanzar el nuevo eslogan de la fórmula blanca: “Uruguay unido por la positiva”.
Luego Lacalle Pou lanzó varios conceptos que ya se conviertieron en frases repetidas durante la campaña electoral “No tenemos conceptos fundacionales”, dijo sobre la aceptación de proyectos llevados adelantedurante las dos administraciones del Frente, y apareció de nuevo la frase: “me sigue emocionando que la gente nos mire a los ojos”. Reflexionó sobre el sentido de la política y de los gobernantes, Lacalle se puso nostálgico. “Me pesa un poco no estar en Las Piedras, junto a mis delegados. A ellos me debo”, dijo Lacalle Pou refiriéndose a quienes han velado en cada elección por los votos que lo hicieron diputado.
Unidos por la positiva Eran las once de la cálida noche de ayer cuando se hizo presente en el hotel NH Columbia la fórmula del Partido Colorado, compuesta por Pedro Bordaberry y por Germán Coutinho. Lacalle Pou subió al escenario con la bandera uruguaya con la que estuvo apareciendo en los últimos actos de la campaña.
Luego de fundirse en un abrazo con Bordaberry, el candidato colorado se aferró a la bandera, mientras la gente apiñada con banderas con el rostro de Aparicio Saravia sobre el escenario gritaba a garganta pelada: “¡Uruguay, Uruguay!” El candidato blanco agradeció a los colorados el apoyo y la presencia como forma explícita de apoyo hacia su candidatura para la segunda vuelta.
Bordaberry no habló anoche, y en su rostro se notaba el golpe electoral. Al cierre de esta edición el Partido Colorado rondaba un poco más del 13% de las adhesiones, según las proyecciones de las encuestadoras A pesar de haber declarado que se reuniría con el CEN colorado antes de adoptar una posición en la segunda vuelta, Bordaberry concurrió a apoyar a Lacalle Pou a título personal. “Vamos que se puede”, fue lo último que le dijo el colorado al blanco. Lacalle cree lo mismo. Pero también sabe que todo será muy difícil. l