El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dio este miércoles la bienvenida al papa Benedicto XVI y afirmó que EEUU es un país de fe y compasión.
El mandatario estadounidense dijo que en EEUU, el Papa encontrará un país de "oración" y "compasión" porque "los estadounidenses creen que a una sociedad libre se le mide por cómo trata al más débil y más vulnerable entre nosotros". "En nuestra nación coexiste la fe y la razón", continuó Bush, al destacar los esfuerzos de su país por erradicar las enfermedades, aliviar la pobreza y promover la paz en "sitios sumidos en la oscuridad de la tiranía y la desesperanza".
Entre los más de 9.000 invitados a la ceremonia -una de las de mayor asistencia jamás realizadas en la Casa Blanca- figuran la primera dama, Laura Bush; el vicepresidente Dick Cheney, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
El Vaticano se opuso a la invasión de Irak en 2003, pero ahora considera que la presencia militar estadounidense está contribuyendo a la estabilidad y a la protección de las minorías cristianas en ese país árabe.
Aunque Bush y el Papa difieren sobre el conflicto en el país árabe, ambos sí comparten filosofías conservadoras respecto al derecho de nacer y su oposición a las investigaciones con células madre embrionarias.
(EFE)