El presidente venezolano Hugo Chávez logró la liberación de seis rehenes de las FARC, pero quedó totalmente al margen del rescate de la secuestrada más valiosa de la guerrilla: Ingrid Betancourt, liberada por el Ejército colombiano el miércoles junto a otras 14 personas.
Entre agosto y noviembre del 2007, el mandatario venezolano actuó como mediador, con el visto bueno de su homólogo colombiano, para obtener un canje humanitario de secuestrados por guerrilleros presos.
Pese al malestar en las relaciones bilaterales, entre enero y febrero de este año, el presidente venezolano recibió a seis rehenes en Venezuela, liberados de forma unilateral por la guerrilla como un gesto hacia Chávez.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que convirtió la liberación de Betancourt en una de las prioridades de su mandato, le había pedido en numerosas ocasiones que siguiera interviniendo y alimentando sus nexos con las FARC.
"A pesar de todo, yo voy a seguir haciendo lo posible no sólo para lograr la liberación de Ingrid Betancourt, sino de todas las personas que están en manos de las FARC en la selva colombiana", explicó recientemente el presidente venezolano.
A partir de marzo, los computadores confiscados en el campamento de Reyes y sus presuntos contenidos, que según las autoridades de Bogotá mostraban las relaciones comprometedoras entre el gobierno de Chávez y la guerrilla, marcaron un punto y aparte en este proceso.
"Lo único que nos ha movido a hacer contacto con ellos (las FARC) es el canje humanitario. En apenas dos o tres meses logramos la liberación de un grupo importante de secuestrados (...). Ya nadie habla de eso", lamentó Chávez.
"Chávez sabe que los golpes que ha dado el gobierno colombiano a la guerrilla son mortales y decide no hundirse con el Titanic, más aún cuando la mayoría de la población venezolana no apoya a las FARC", declaró a la AFP Luis Vicente León, de la encuestadora Datanálisis.
(AFP)