25 de junio 2013 - 11:57hs

"El sector es de los que (el presidente José) Mujica dice que son ‘los petisos’: la corriente nos ha tapado". Así se refirió el titular de la Cámara Metalúrgica, Miguel Oliveros, a la situación de la industria en Uruguay. Son poco más de 1.000 las empresas relacionadas con el trabajo metalúrgico en el país, y emplean a unos 10 mil trabajadores. El 85% tiene menos de cuatro empleados. De acuerdo a Oliveros, la principal preocupación no radica en el tipo de cambio –“es un dato de la realidad que tenemos que asumir”–, sino en los costos internos. “Son más problemáticos y deberíamos apuntar a eso”, indicó.

¿Cómo evalúa la situación del sector?
Viene complicado desde hace bastantes años. Vivimos toda la etapa de bonanza del país mirándola desde abajo. Nunca pudimos participar de grandes emprendimientos ni de las actividades que hoy el país está desarrollando, como energía eólica. Tenemos grandes problemas de competitividad. El precio del dólar es un problema. Los costos internos son otro, entre ellos los salarios, que se nos elevaron en forma demasiado importante. Es bastante difícil competir en esas condiciones. No existe una política productiva para que puedan hacerse procesos de integración entre los elementos que vienen y los que fabricamos. Este año hemos hecho todas las gestiones habidas y por haber: presidentes de empresas del Estado, ministro y director de Industria, presidente de la República. A esta altura nos falta solo el papa Francisco.

¿Qué recepción han tenido del presidente Mujica?
Creo que estuvo en sintonía, estuvo de acuerdo. El tema es después, cuando se intenta bajar estos temas y no se logra concretar.

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¿A qué le atribuye esa falta de concreción?
Hay veces que de pronto lo que opina (el ministerio de) Industria no es lo mismo que lo que opina Economía. Entonces ahí hay una falta de sintonía entre los propios ministerios, y eso hace que no se puedan resolver algunos temas. En materia de obras públicas, Brasil lo resolvió, Argentina lo resolvió, y nosotros seguimos una política aperturista como en la mejor época de los Chicago Boys.

Usted ha dicho que antes los principales competidores eran China e India, pero “ahora nos gana cualquiera”. ¿Qué futuro tiene la industria en Uruguay?
Soy pesimista, porque al no participar de las grandes inversiones el sector va perdiendo expertise. Hemos expulsado al 20% de los trabajadores en el correr de un año y medio o dos.

¿Cuál es el futuro entonces?
Tiende a la desaparición al no haber ninguna política que compense las desigualdades.

¿Cuál es la postura de la Cámara frente al proyecto de ley que responsabiliza a los empleadores en caso de accidentes laborales?
Me tocó ser uno de los que concurrió al Parlamento. Entendemos que la legislación ya existe. Me da la sensación de que estamos creando el delito de ser empresario más que el de ser omisos en cuanto a accidentes de trabajo, porque la legislación hoy ya lo prevé.

Se habló de una fusión entre el Untmra y el Sunca. ¿Cómo la ven?
Creo que no es factible, porque son dos realidades diferentes. El Sunca contrata por obra. Nosotros tenemos que mantener a los trabajadores todo el tiempo.

¿Cómo se llevan con el sindicato?
En lo personal siempre nos llevamos muy bien, porque nos conocemos desde hace muchos años. A veces existen cortocircuitos, como en el caso de la huelga de 2011, que el gobierno no supo administrar muy bien.

¿A qué hace referencia?
Firmamos en noviembre de 2011 un acuerdo entre comillas, porque en realidad fue una imposición tanto del sindicato como del gobierno. Y nos dijeron “miren que con esto van a participar de grandes emprendimientos, van a tener mucho más trabajo, etcétera”. Pero eso no existió.

¿El gobierno incumplió?
Entiendo que sí. Se creó un gabinete productivo y hasta el momento –salvo una pequeña participación en unos molinos eólicos que va a construir UTE– no hemos hecho nada.

¿Cómo es su relación con Marcelo Abdala?
La relación personal, muy buena.

Cuesta imaginarse cómo, si se llevan tan bien entre las personas, se pueden crear conflictos tan grandes.
A nosotros nos cuesta creerlo también (risas). Pero es fruto de lo que sucede en este país. No solamente con la cúpula del Untmra sino con la cúpula del PIT-CNT en general hemos tenido buena relación, pero tenemos muchas diferencias muchas veces en varias cosas.

Hace algunas semanas el semanario Búsqueda informó acerca de la posible formación de una especie de cúpula empresarial, que estaría integrada por la Cámara de Industrias, la Cámara de Comercio, la Asociación Rural. Ustedes forman parte de la Cámara de Industrias. ¿Qué piensa de esa iniciativa?
Siempre hubo una conjunción de cámaras empresariales en ciertos aspectos esenciales del país, fundamentalmente en el tema de las relaciones laborales. El jueves 20, fue publicado en la prensa un comunicado de Cámara de Industrias, Cámara de Comercio y la Organización Internacional de Empleadores en relación a la Ley de Negociación Colectiva. En general, ha habido empatía en las cámaras empresariales.

Pero, más allá de esa empatía, ¿hay planes de crear un organismo que las nuclee?
No lo descarto, y evidentemente acercamientos hay, pero el tiempo lo definirá. En todas partes del mundo existe una cúpula empresarial. Debemos ser de los pocos países que no la tienen. En la OIT creo que son dos o tres países donde no existe una sola cúpula empresarial.

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