21 de abril de 2012 21:14 hs

La bancarización y su masificación será uno de los principales desafíos que tendrá el Ministerio de Economía y Finanzas para este año y el primer semestre de 2013.

Mientras la cartera espera la aprobación del proyecto de ley en el Senado –que introduce cambios tributarios entre ellos la rebaja de dos puntos porcentuales del IVA (del 22% al 20%) para todas aquellas operaciones con tarjetas de débito y crédito–, Economía ya tiene acordado una serie de incentivos para que los pequeños comercios no queden “excluidos” de este proceso. Una de las medidas que se acordó con las emisoras de los plásticos es que la retención de cinco puntos de IVA para los pequeños comercios baje a dos puntos para todas aquellas transacciones con tarjetas de débito.

Con esta práctica, el impacto sobre el flujo de caja de estos empresarios no será “tan significativo”, explicaron a El Observador los integrantes de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Jorge Polgar y Martín Vallcorba.

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Otros de los puntos débiles que surgió del diagnóstico de las autoridades son las pocas terminales que permiten realizar operaciones de débito (POS). Actualmente, hay 13 mil POS en todo el país y se espera que este número se duplique a 26 mil en un plazo de un año, luego de aprobada de ley en el Parlamento, estimó Vallcorba.

Para masificar la instalación de esos aparatos, Economía incluyó a las emisoras de tarjetas en el marco de beneficios de la ley de Inversiones siempre y cuando el costo máximo mensual de arrendamiento de los aparatos no supere las 90 unidades indexadas
($ 201) para los pequeños comercios.

En ese sentido, según anunció Vallcorba el decreto que establecía la vinculación de los POS a la ley de Inversiones –que vencía el próximo 31 de diciembre– será modificado para que la vigencia del mismo tenga una validez de un año después de aprobada la ley. Esto se da como consecuencia del retraso que ha registrado la votación del proyecto de cambios tributarios en el Parlamento.

Actualmente, el costo de alquiler de un POS para un comercio minorista ronda los $ 400 mensuales.

Para Polgar, el plazo para que todos los comercios minoristas se sumen a la inclusión financiera no debería superar los 12 meses, luego de aprobado el proyecto de ley en el Parlamento.

Piloto
La instrumentación efectiva del proceso de bancarización se dará en la práctica con la devolución de IVA en las tarjetas del Mides y las Asignaciones Familiares (AFAM) a través de tarjetas de débito. Según explicó Vallcorba, la incorporación de las 200 mil tarjetas AFAM será paulatina y se instrumentará a través de un procesamiento ordenado. El monto de dinero que movilizarán estas tarjetas superará los US$ 200 millones. Y como el descuento del IVA se hará solamente a través de las operaciones de débito, las autoridades prevén que los usuarios utilizarán el pago electrónico antes de retirar el dinero en efectivo de los cajeros. Para los jerarcas de la Asesoría Macroeconómica, este volumen de dinero “debería ser un incentivo por sí solo” para que los comercios pequeños y grandes acceden a operar por débito para no perder clientes.

Las emisoras de las tarjetas ya definieron que el máximo del arancel que cobrarán para estos casos será de 1%. Asimismo, los comercios que operen con los tarjetas AFAM tendrán el dinero en sus cuentas en un plazo máximo de 48 horas, aseguró Vallcorba.

Actualmente, los comercios demoran en algunos casos más de un mes en recibir los pagos de las emisoras de tarjetas de crédito y débito. Además, los emisores se comprometieron a que reintegrarán todo el IVA a los comercios. “Esto estimula la formalización y la competencia. El único argumento para no ingresar al sistema es operar bajo la informalidad”, razonó Polgar.
El costo que tendrá el Estado por sacrificar el IVA en las AFAM estará entre US$ 40 millones y US$ 45 millones, de acuerdo a cálculos de Economía. Sin embargo, la rebaja del IVA de 22% a 20% para el resto de la población que utilice tarjetas no tendrá costo para el fisco.

Actualmente 10% de todas las operaciones al consumo se realizan a través de tarjetas de crédito y, sobre ese escenario base, habría una pérdida inmediata de alrededor de US$ 25 millones, según los datos que manejó Economía en el Parlamento. Eso se verá “compensado” con el aumento de recaudación derivada de la baja de la evasión y la mejora de la eficiencia en la recaudación.
Si bien no es el objetivo central que persigue el gobierno con la inclusión financiera, una menor circulación de dinero físico impacta sobre los niveles de seguridad. De hecho, el Ministerio de Economía está analizando algunos planteos de los proveedores de bebidas que quieren instalar POS portátiles para dejar el dinero en efectivo, informó Vallcorba. Economía también maneja establecer como “obligatorio” el pago de determinadas transacciones, entre ellas los alquileres, como forma de masificar el sistema.

Aporte
Sobre fines del año pasado Economía alcanzó un acuerdo con las emisoras (los bancos) de las tarjetas de crédito y débito para una rebaja importante de los aranceles.

Para el caso de las tarjetas de débito quedó en 2,5% frente a 7% que existía anteriormente. Asimismo, las emisoras asumieron el compromiso de rebajar los aranceles a 1,5% una vez que se superen los $ 71.000 millones (unos US$ 3.600 millones) en operaciones por año, adelantó Vallcorba. A pesar del bajo uso que los uruguayos dan hoy a las tarjetas de débito, las compras realizadas por esa vía en 2011 duplicaron a las de 2010, según el último informe semestral del Sistema de Pagos Minoristas del Banco Central. Al cierre de 2011, había 1,5 millones de tarjetas de débito en circulación, es decir 137 mil más que un año atrás que movilizaron US$154 millones.

En tanto, las tarjetas de créditos movieron US$ 3.718 millones en 65 millones de transacciones. En total, a 2011 circulaban 2,2 millones de tarjetas de crédito, siendo hoy las más utilizadas. l

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