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Confirmado Uruguay con Cristhian Stuani en el equipo

Cavani figura como lesionado en la lista oficial, por lo que no está a disposición de Tabárez

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06 de julio de 2018 a las 09:45

Enviado a Rusia

Después de cuatro días de dolor, trabajos diferenciados, comunicados y velas prendidas, Edinson Cavani entrenó el jueves en la cancha del Borsky Sport Centre, lugar de concentración de Uruguay, ante una gran cantidad de medios presentes, el triple de los que se solían ver en cada extracto de movimiento celeste.

Lesionado en el gemelo en el partido ante Portugal, el Matador bajó a la cancha caminando y trabajó en forma diferencia con respecto al grupo. Caminó. Tocó la pelota con ambas piernas, saltó, cabeceó y luego trotó.

Eso quiso mostrarle Uruguay a Francia y al mundo. Este viernes, a la hora 11 de Uruguay y 17 de Nizhny Nóvgorod, la celeste se medirá ante los galos por un lugar en cuartos de final.

La duda era: ¿juega Cavani? El entrenador Óscar Tabárez no la quiso despejar en la conferencia de prensa que tres horas y media después dio en el estadio.

Todo hacía indicar que no. No será titular. Porque no pudo graduar un nivel de exigencia en la semana. Porque recién pisó la cancha el día previo cuando el fútbol es informal y se repasa la pelota quieta. Y además lo hizo, al menos mientras los medios de prensa estuvieron presentes, aparte del grupo.

Pero Uruguay tiene otra gran preocupación además de Cavani: Francia. Un equipazo. Lo prueba la forma en que le ganó a Argentina.

Un equipo que al igual que Portugal se buscará primero maniatar para después hacerle daño.

Eso sí. Acá el fútbol no gira en torno a una mega estrella que potencia al colectivo sino a un gran colectivo que saca el máximo a sus individualidades.

Contra Argentina se mostró como un equipo adaptable a jugar bajo diferentes circunstancias. Primero se agrupó atrás, cedió pelota y jugó en largo para la velocidad de Kylian Mbappé. Imparable estuvo el puntero de PSG: hizo dos goles, le cometieron un penal y forzó otra falta al borde del área.

En determinado momento, los de Didier Deschamps quedaron debajo del marcador ante Argentina. Entonces mostraron otras valencias. Más circulación de pelota, una salida muy limpia de defensa a ataque y un ataque ampliado que llegó a su máxima expresión en el gol del empate donde desbordó un lateral (Lucas Hernández) y terminó la jugada el otro (Benjamin Pavard), un tanto impresionante.

Los galos juegan 4-2-3-1 con dos centrales muy fuertes (uno de Real Madrid, otro de Barcelona), dos laterales con marca y proyección. El golero es de los más sobrios del campeonato.

Uno de sus grandes fuertes está en el doble 5 con N'Golo Kanté y Paul Pogba. El primero es un notable recuperador con una precisión artesanal para sacar la pelota jugada y bien distribuida. El segundo no necesita presentación. Es un volante de manejo excepcional, de zancada inalcanzable, que lanza notable y tiene una temible pegada.

Por delante de ellos, Mbappé es una amenaza por su velocidad, sus diagonales y su capacidad para desestabilizar en el uno contra uno. Antoinne Griezmann juega por el centro, con libertad para asociarse con los extremos, los centrales y también para pisar por sorpresa el área. Es otro crack.

Por izquierda no estará Blaise Matuidi, flojo ante Argentina. Corentin Tolisso pinta como su reemplazo.
En el ataque, Olivier Giroud es un 9 de área que puede lastimar en el juego aéreo pero que tiene como rol principal fijar a los centrales rivales y permitir espacios a los otros delanteros.

¿Cómo se frena a esta auténtica industria futbolera?

El dominio del espacio será clave. Si Mbappé corre, habrá problemas. Si en cambio se lo acorrala en una telaraña se lo podrá tener a raya. Será clave la distancia en la que defiendan Matías Vecino y Diego Laxalt con la articulación que haga hacia el sector Lucas Torreira.

Torreira también tendrá que tener a Griezmann como principal objetivo. Pero ahí tendrá que ser debidamente asistido por Nahitan Nandez y Vecino para cerrar el callejón central.

Otro de los aspectos claves será perturbar la gestión de pelota de Kanté y Pogba. Rodrigo Bentancur tendrá ese cometido junto con el sustituto de Cavani que de arranque será Cristhian Stuani.

A partir de ese control hay que generar daño y alimentar a Luis Suárez y al propio Stuani en la ofensiva.
Por potencial de juego, Francia es superior en los papeles. Pero este Uruguay conoce el oficio. Y sabe que soñar ante semejantes desafíos es la parte más linda de su hermosa realidad.

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