El presidente del Congreso de Intendentes es el que entra a Torre Ejecutiva por cada negociación que involucra a los gobiernos departamentales. Es el interlocutor directo con los ministros. Es el articulador entre las 19 intendencias y su vocero en las discusiones presupuestales del Parlamento.
El cargo, que rota su titularidad año a año, pasará a manos del Frente Amplio a partir de 2023, y encuentra en esas filas a dos muy interesados en explotar todo espacio que otorgue un mayor protagonismo político.
Tanto la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, como el de Canelones, Yamandú Orsi, tienen vocación de asumir ese rol el año que viene, confirmaron varios dirigentes de la izquierda a El Observador. El tercer integrante de esa bancada, el salteño Andrés Lima, viene de dos años de ocupar la vicepresidencia de la Mesa del Congreso, y durante esa temporada no estará en la dirección.
Cosse y Orsi son hoy las figuras del Frente Amplio con más proyección de precandidatos para las elecciones de 2024, y su eventual desempeño en el Congreso de Intendentes tendrá lugar en el año previo a esa carrera electoral.
Con una discusión que aún dista de una resolución final, la idea que manejan entre los equipos de Montevideo y Canelones es que ambos jerarcas se alternen en el puesto por seis meses.
"Imagino que querrán mostrar gestión por seis meses cada uno", comentó el intendente Lima ante la consulta de El Observador.
Dos formas distintas
Más allá del interés mutuo en ocupar la presidencia del Congreso de Intendentes –y más adelante la Presidencia de la República–, lo cierto es que Cosse y Orsi han demostrado en estos años actitudes casi antagónicas respecto a ese ámbito que nuclea a los jefes departamentales de todo el país.
Tal como informó El Observador, mientras que Orsi se muestra especialmente cercano a sus colegas intendentes de todos los partidos, Cosse ha mantenido en cambio un vínculo distante con el Congreso, habiendo asistido a menos de la mitad de las plenarias, que en la mayoría de los casos son en la Intendencia de Montevideo. Eso no quita, no obstante, su influencia en la bancada frentista y su aporte en temas clave de los órdenes del día, así como también una representación de su director de Recursos Financieros, Mauricio Zunino, cuya "solidez" técnica y política destacan desde todas las filas.
A Orsi le hubiera correspondido asumir la presidencia del Congreso en el anterior quinquenio, pero en 2017 cedió el puesto a la intendenta serrana Adriana Peña para descomprimir una interna blanca. Ahora el dirigente del MPP y la expresidenta de Antel deberán arribar a una solución para dirimir la investidura que tendrá lugar en la antesala del año electoral.
La presidencia del Congreso de Intendentes tiene antecedentes de haber hecho las veces de plataforma para futuros precandidatos a la presidencia. Entre ellos se incluyen al difunto exmandatario Tabaré Vázquez –quien comandó el organismo en 1993 como intendente de Montevideo–, el blanco Jorge Larrañaga –que lo presidió en 1998 en su calidad de jefe comunal de Paysandú– y el frentista Daniel Martínez en 2016.
En este último período han estado al frente el duraznense Carmelo Vidalín y el floridense Guillermo López, ambos nacionalistas.